Polo Democrático, ad portas de mediar con Chávez y Correa

Como lo anticipó <b>Elespectador.com</b> el pasado martes, la colectividad se encontraría este sábado con el mandatario venezolano para buscar mediar en la crisis.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, recibirá este sábado a una delegación del Polo Democrático Alternativo (PDA) conformada para intermediar en la crisis diplomática de Caracas y Quito con Bogotá.

Un portavoz del PDA precisó en la capital colombiana que, tras la cita en Caracas, la comisión se desplazará a Ecuador, donde asistirá a la investidura del presidente Rafael Correa, que el día 10 asumirá un nuevo mandato, para mantener con este gobernante un encuentro con el mismo propósito.

La delegación estará conformada por el presidente del partido, el senador Jaime Dussán, el congresista Alexander Suárez y Gloria Flórez, coordinadora del Comité de Relaciones Internacionales del PDA, órgano creado el miércoles en Bogotá.

Esta comisión, de la que hacen parte once miembros del Comité Ejecutivo del PDA, asumirá los asuntos diplomáticos con otros gobiernos y los nexos con formaciones afines de América y demás continentes.

Por mandato de la jerarquía del partido, el Comité de Relaciones Internacionales tendrá como primera tarea "la inmediación en la crisis diplomática que viven los países de Venezuela, Ecuador y Colombia por la llegada de militares norteamericanos a siete bases de este país".

El Gobierno del presidente Álvaro Uribe, negocia con Washington un acuerdo que les facilitará a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos acceso a instalaciones castrenses del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada de este país andino.

La futura mayor presencia militar norteamericana en Colombia ha sido criticada por varios gobiernos de la región, entre ellos por los de Venezuela, que recientemente "congeló" las relaciones con Bogotá, y de Ecuador, que mantiene rotos los nexos con su vecino del norte desde marzo de 2008.

Las reacciones llevaron a Uribe a realizar una gira de tres días por siete países de la región, que terminará hoy, para explicar el acuerdo en ciernes con Washington.

En una declaración aprobaba el miércoles, el Comité Ejecutivo del PDA rechazó que Bogotá permita a Washington el uso de bases militares.

El PDA consideró que ello implica que un ejército extranjero se implique en el conflicto armado interno y que Colombia se convierta en una "plataforma para el asentamiento y la expansión bélica de esta potencia" en Suramérica.

Es una "aberrante concesión" contraria a la Constitución por la cual la soberanía de Colombia quedará sometida a una "indigna condición", advirtió el PDA, que convocó a un movimiento continental "contra la militarización y la intervención de Estados Unidos en América Latina".