Chávez, dispuesto a recibir este viernes a “verdaderos hermanos”

El mandatario dijo que recibirá a periodistas y políticos colombianos que quieren hablar con él.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo este miércoles estar dispuesto a recibir este viernes a “verdaderos hermanos” colombianos, entre ellos autoridades fronterizas, para mitigar efectos de la “congelación” de la relación a nivel gubernamental. “Me dicen que este viernes quiere venir un grupo de colombianos y periodistas a entrevistarme. ¡Qué vengan!”, remarcó en una reunión nocturna televisada con militantes de su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), poco después de recibir en privado al ex presidente colombiano Ernesto Samper.

“Yo le dije a Samper: 'Soy capaz de cambiar mi agenda y pasar tres días conversando con los que quieran venir'”, entre quienes nombró, además de periodistas, a “unos gobernadores y unos alcaldes”.
 
“¡Qué vengan, esta puerta está abierta siempre para los verdaderos hermanos!”, reiteró tras repetir que son “denuncias falsas” las efectuadas por el Gobierno de su colega colombiano, Álvaro Uribe, sobre armamento venezolano supuestamente desviado a la guerrilla de las Farc.

Tras retar a Uribe a que muestre esas armas, aunque de inmediato dijo que ya debieron ser destruidas, Chávez repitió que con ello Bogotá pretende “justificar lo injustificable”, en alusión al uso de bases militares colombianas por parte de soldados de Estados Unidos.

Samper dijo a su vez que Chávez “ha tenido la gentileza de trasmitir una invitación” a las autoridades colombianas de zonas de la frontera común de más de 2.200 kilómetros y que “es probable” que éstas “comiencen a venir (a Caracas) a hablar con el presidente” en las próximas horas.

Los habitantes de ambos lados de la frontera son precisamente los más afectados con la “congelación” de la relación ordenada el mes pasado por Chávez, a raíz de la negociación de Bogotá y Washington de un acuerdo para el uso de bases militares colombianas por parte de Estados Unidos.

La “razón de fondo” de ello, según Chávez, es buscar sacarlo del poder y que “vuelva un gobierno títere del imperio yanqui”. Eso “es lo que quieren (las autoridades de Estados Unidos) y Uribe se está prestando para eso”, señaló Chávez al respecto.

Samper sostuvo a su vez que había viajado a Caracas para “abrir una puerta”, especialmente en beneficio de los habitantes de la frontera, cuya situación tildó de “particularmente preocupante”, debido a que la decisión de Chávez incluye al intercambio comercial bilateral, que el año pasado superó los siete mil millones de dólares.

El gobernante venezolano aclaró que Samper no actúa como mediador, porque “aquí no hay mediadores, aquí no hay mediación posible”. Y subrayó: “La única forma en que esta situación vuelva, vamos a decir, a la calma, es que desista Colombia de entregarle a Estados Unidos su territorio para que desde ahí continúe planificando agresiones contra nosotros; no hay otra manera”.

En ese sentido, denunció que Estados Unidos planea “una guerra” entre los “hermanos” de Colombia y Venezuela, como logró a finales del siglo pasado que ocurriera entre Irak e Irán. “El imperio yanqui tiene dentro de sus planes planear una guerra entre Venezuela y Colombia; eso hay que decírselo a Colombia, porque es lo último que nos puede ocurrir”, remarcó.

En ese caso, los venezolanos irán a esa guerra “llorando”, añadió parafraseando al prócer independentista Antonio José de Sucre, a propósito de un conflicto de hace dos siglos entre ecuatorianos y peruanos, tras alertar: “si Colombia nos agrede, no podemos salir corriendo y tirarnos al mar”.

“Los yanquis serían los primeros beneficiados en una guerra de Colombia y Venezuela, y la instalación de las bases es el primer paso” hacia ella, “estrategia de un imperio experto en poner a pelear a los hermanos para impedir la unidad”, pero debe trabajarse para que ello sea “un imposible”, porque “queremos la paz para construir un mundo nuevo”, concluyó.