Critican videojuego Mendigogame por denigrante

Dicen que no se pueden convertir las calamidades en un pasatiempo.

Varias ONG pidieron la retirada de Mendigogame, un juego gratuito en Internet en el que el usuario lucha por convertirse en el mejor habitante de la calle, porque alegan que denigra a personas que intentan "recobrar el derecho a ser considerados seres humanos".

En un comunicado, las ONG Solidarios para el Desarrollo, Fundación Rais y Acción en Red aseguran que es una "falta de respeto acercarse de una manera tan grosera a un grupo de personas con igual dignidad que cualquier otro ciudadano".

La empresa creadora del juego, Farbflut Entertainment, anunció que tras las versiones hechas para el Reino Unido, Francia, Polonia y España, en función de su éxito se plantearán hacer una específica para Latinoamérica, que se situaría en México D.F. o en Buenos Aires.

Después de su rotundo éxito en Alemania, donde nació el formato pionero hace dos años, la empresa creadora del juego lanzó el pasado día 4 una versión en castellano, en la que el internauta tiene las opciones de recoger chatarra, atracar una tasca o beber 'calimocho' (mezcla de refresco de cola y vino barato) por las calles de Madrid.

Según estas tres ONG, las personas sin hogar se enfrentan todos los días a una vida llena de dificultades y un videojuego "no puede convertir ese itinerario de calamidades en un pasatiempo".

"Jugar con la realidad de personas sin hogar que día a día se enfrentan a la dureza de las calles, a enfermedades, a la muerte, a la falta de derechos y de recursos por situaciones como la pérdida de un ser querido o de un trabajo, es un hecho cruel e inhumano", añaden las ONG en su nota.

Por todo ello, reclaman que "se mire a los sin hogar como lo que son, personas", por lo que reiteran que los indigentes "no son delincuentes ni criminales sino receptores de una violencia constante" ya que, en lo que va de año, 55 indigentes han muerto en España.

A su juicio, hay determinados terrenos en los que "la única manera de acercarse es con respeto y sensibilidad".

En este sentido, estas organizaciones ofrecen "la oportunidad de jugar a un reto aún más desafiante que el de ponerse detrás de la pantalla de ordenador" y proponen, por ejemplo, "hacer una ruta por las calles de Madrid con un termo de café y ganas de charlar y acompañar a estas personas".

Temas relacionados