Médico traficaba con óvulos para realizar inseminación artificial

El especialista brasileño proponía a sus pacientes usar otros óvulos si los de ellas no servían.

El médico brasileño Roger Abdelmassih, especialista en técnicas de fertilización y que fue arrestado la semana pasada acusado de haber abusado sexualmente de cerca de 60 pacientes, también es investigado por manipular material genético en su clínica de fecundación.

La nueva sospecha la levantó un grupo especial de combate al crimen organizado de la fiscalía del estado de Sao Paulo, encargado de la investigación contra Abdelmassih, después de interrogar a pacientes del médico que dijeron haber sido víctimas de abusos sexuales y hasta de violación en su clínica.

Fiscales citados hoy por la red Globo de televisión señalaron que algunas pacientes relataron que el médico les propuso usar óvulos de otras mujeres, en caso de que no consiguiese fertilizar los de ellas.

Según la denuncia, Abdelmassih, de 65 años y descendiente de libaneses, señaló que podía usar óvulos de otras mujeres que mantenía preservados en su clínica de fertilización, en la ciudad de Sao Paulo, y que el procedimiento sería mantenido en secreto incluso para los maridos de las pacientes.

Las denunciantes denunciaron igualmente que el médico les ofreció usar óvulos de mujeres con características genéticas semejantes para que nadie pudiese sospechar posteriormente de la manipulación.

El médico, cuya clínica era frecuentada por algunas celebridades brasileñas, ha sido acusado formalmente de abuso sexual a 56 pacientes suyas, a las que ofrecía la fecundación artificial y otras técnicas de fertilización.

Las víctimas dijeron haber sorprendido al médico tocándolas o abusando de ellas cuando comenzaban a despertar de los efectos de la anestesia que recibían para los procedimientos de extracción o de implantación de óvulos.

Algunas pacientes interrogadas por los fiscales comentaron que ahora tienen dudas sobre si los hijos que tuvieron con la ayuda del especialista son fruto de sus propios óvulos o de los de otras mujeres.

La duda se debe a las denuncias de que el especialista, cuyas tasas de fecundación de mujeres con problemas para tener hijos superaban las de cualquier clínica, ofrecía óvulos de otras mujeres a las pacientes con mayores dificultades.

Las denuncias de manipulación genética fueron reforzadas por el ingeniero químico Paulo Henrique Ferraz Bastos, que trabajó para la clínica de Abdelmassih durante dos años y que, en una entrevista que concedió anoche a Globo, aseguró que el médico promovía investigaciones sospechosas.

“Había investigaciones escandalosas en la clínica del doctor Roger. Por eso peleé con él, por un asunto ético”, afirmó Ferraz Bastos, quien dijo trabajar en una empresa veterinaria contratada para colaborar en las investigaciones genéticas con humanos de la clínica de Abdelmassih.

“Me incomodó el hecho de que parte de las investigaciones de mi empresa hubiesen sido trasladadas a una clínica de humanos. Se trataba de cultivos de células animales siendo trabajadas en una clínica humana”, agregó.

En el proceso abierto contra el médico son citadas prácticas de manipulación genética consideradas polémicas, como la transferencia de citoplasma, que fue prohibida en Estados Unidos en 2001.

Esta técnica consiste en la retirada del citoplasma de un óvulo fértil de una mujer joven y su inyección en el óvulo de una paciente con dificultades para quedar embarazada, con el fin de aumentar las posibilidades de fecundación.

Abdelmassih fue detenido el lunes de la semana pasada y desde entonces la justicia ha rechazado dos pedidos de hábeas corpus de sus abogados para que responda en libertad a los procesos en su contra.

 

 

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