Sigue lucha por mantener clasificada información de presos de Guantánamo

Seis ex presos acusaron a los servicios secretos de complicidad en sus encarcelamientos "ilegales".

Seis ex presos de Guantánamo comparecerán el lunes ante el Tribunal de Apelación de Londres con relación a la batalla que libran con el Gobierno y los servicios de inteligencia británicos, que quieren mantener clasificada cierta información relacionada con personas que estuvieron confinadas.

El etíope Binyam Mohamed, cuyo caso ha cobrado mayor interés en Reino Unido, junto con Bisher Al Rawi, Jamil El Banna, Richard Belmar, Olmar Deghayes y Martin Mubanga, todos ellos ex prisioneros de Guantánamo y de otras cárceles de distintos lugares del mundo, acusaron a los servicios secretos de complicidad en sus encarcelamientos "ilegales".

Todos ellos negaron, además, cualquier implicación en actividades terroristas y aseguraron que durante su reclusión fueron sometidos a torturas y tratos vejatorios.

Ahora libran ante la justicia británica un pulso con los servicios secretos de Reino Unido para exigir que su defensa tenga acceso a información secreta que podría ser relevante para determinar el grado de implicación del Gobierno y los servicios de espionaje en sus respectivos casos.

El Tribunal valorará si debe permitir a los ex presos, a sus abogados y a la opinión pública conocer el contenido de parte de esos documentos o si éstos deben permanecer clasificados.

El pasado mes, el Tribunal de Apelación de Londres rechazó un recurso interpuesto por el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, que pretendía bloquear la publicación de esos informes por temor a que esto pudiera dañar las relaciones con EEUU.

La justicia británica decidió entonces dar a conocer al completo el contenido de las pruebas que demostraban que el Gobierno laborista estaba al tanto de las torturas sufridas por el egipcio Bimayam Mohamed, quien acusó a agentes británicos de complicidad con las personas que le torturaron en Marruecos hace más de cuatro años.

Mohamed, que tiene estatuto de refugiado en el Reino Unido, indicó que los sujetos que le sometían a torturas recibían las preguntas de agentes secretos británicos.

Este hombre pasó cuatro años encerrado en el campo de detención de EEUU en Guantánamo, y era el último preso con derecho a solicitar su regreso al Reino Unido.

Su caso suscitó una gran polémica tras conocerse que fue víctima de reiteradas torturas.

Mohamed llegó a Inglaterra en 1994 como refugiado y trabajó como conserje en Londres hasta 2001, cuando viajó a Afganistán y Pakistán para, según sus abogados, superar su adicción a las drogas.

Fue detenido en 2002 en Pakistán y, según sostiene, trasladado por la CIA desde EEUU a una cárcel de Marruecos, donde asegura que pasó 18 meses y padeció torturas.

En 2004, Mohamed fue trasladado a Afganistán, país desde el que se le transfirió a Guantánamo.

A lo largo de 2009, como resultado de los continuos litigios entablados por este hombre ante los tribunales británicos, los jueces fallaron reiteradamente que debía hacerse público lo que la CIA le había comunicado al MI5 (servicio de seguridad del Reino Unido) y lo que el MI6 (el servicio secreto) sabía con respecto al trato ilegítimo dispensado al egipcio.

Grupos a favor de los derechos humanos y varios medios de comunicación de este país sostienen que la intención del Gobierno de mantener guardados esos documentos infringe el derecho a un juicio justo para los ex prisioneros además de ser contraria al derecho a la libertad de expresión de los individuos.

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