Vaticano dice que The New York Times intenta difamarlos

El periódico dejó al descubierto más abusos sexuales al interior de la Iglesia Católica.

El Vaticano atacó este jueves a la prensa por sus reportes de los abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes, al decir que era un “intento innoble” por difamar al Papa Benedicto XVI “a cualquier costo”.

La editorial en un periódico del Vaticano fue publicada el día en que víctimas de abusos protestaron cerca de la Plaza San Pedro para exigirle al Papa abrir los archivos sobre clérigos pedófilos y apartar del sacerdocio a “sacerdotes depredadores”, al mismo tiempo que un cardenal hablaba de una “conspiración" contra la Iglesia.

“La tendencia que prevalece en los medios es ignorar los hechos y estirar las interpretaciones con el fin de difundir la imagen de la Iglesia Católica como la única responsable de los abusos sexuales, algo que no corresponde a la realidad”, señaló el periódico Vaticano. Había “claramente un intento innoble de atacar al Papa Benedicto XVI y sus asesores más cercanos a cualquier costo”, agregó la publicación.

La editorial impugnó un reporte de The New York Times sobre el caso del reverendo Lawrence Murphy, acusado de abusar sexualmente de hasta 200 niños sordos en Estados Unidos entre las décadas de 1950 y 1970. Entre 25 documentos internos de la Iglesia que el periódico subió a su sitio web, hubo una carta de 1996 sobre Murphy dirigida al cardenal Joseph Ratzinger, entonces el líder doctrinal de la Iglesia y actual Papa Benedicto XVI, lo que indica que había sido informado sobre el caso.

El entonces segundo al mando de Ratzinger inicialmente aconsejó un juicio disciplinario secreto, pero más tarde, en 1998, revirtió su recomendación después de que Murphy apeló directamente a Ratzinger por clemencia. Murphy murió más tarde ese año. El periódico del Vaticano señaló: “No hubo encubrimiento en el caso del padre Murphy”. El Vaticano dijo anteriormente que el sacerdote no fue disciplinado debido a que las leyes eclesiásticas no requieren castigos inmediatos.

El reporte ocurre en medio de crecientes acusaciones de abuso sexual de sacerdotes en Europa y presión en Irlanda para que los obispos católicos en ese país dimitan por no reportar los casos a las autoridades civiles. La policía italiana tomó pasaportes de manifestantes y se los llevó para interrogarlos. Estuvieron detenidos por dos horas y luego fueron liberados, señaló un miembro del grupo que realizaba la protesta.

El escándalo de supuestos encubrimientos se volvió peligrosamente cercano al mismísimo Papa, con víctimas que exigen saber cómo manejó los casos antes de su elección como máximo líder de la Iglesia en el 2005.