Ataques sangrientos en Bagdad antes del levantamiento del toque de queda

Al menos 27 personas murieron tras los ataques ocurridos este sábado.

Al menos 27 personas murieron en ataques en Bagdad este sábado, día en el que está previsto el levantamiento del toque de queda nocturno vigente en la capital desde hace años.

Bagdad parece al abrigo de una ofensiva de los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), que se apoderaron de extensas zonas del territorio iraquí, pero suele ser escenario de atentados, sobre todo contra la comunidad chiita y las fuerzas de seguridad.

El sábado, el atentado más sangriento tuvo lugar en un restaurante del barrio Bagdad al Jadida (este) en torno a las 11H00 (08H00 GMT). Un suicida detonó el cinturón de explosivos que llevaba, con un saldo de al menos 22 muertos y casi 40 heridos.

Otro ataque causó al menos cinco muertos y 13 heridos en un centro comercial en el corazón de la capital iraquí.

Pese a la frecuencia de los ataques en Bagdad, el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, ordenó el levantamiento del toque de queda nocturno a partir del sábado a medianoche (21H00 GMT), para restablecer en la medida de lo posible la normalidad pese "a la guerra".

Las cafeterías y restaurantes, que podrán permanecer abiertos pasada la medianoche, contaban con una mayor actividad gracias al final del toque de queda, pero el ataque del sábado tomó como blanco, simbólicamente, a uno de ellos.

El toque de queda había sido instaurado para intentar frenar la violencia, que se intensificó considerablemente a mediados de los años 2000. Las horas variaron a lo largo de los años y últimamente estaba en vigor desde la medianoche hasta las 05H00 (02H00 GMT).

Según un comunicado de su oficina, Abadi ordenó además la reapertura de calles importantes de la capital "para facilitar la circulación de los ciudadanos" y que los barrios de Azamiya y Kazimiya (norte) sean "zonas desmilitarizadas".

Los retenes del ejército y de la policía en Bagdad causan atascos, lo cual acaba exasperando a la población.

Fosa común de yazidíes

En el norte y el oeste del país, donde el ejército y las fuerzas kurdas intentan apoderarse de las zonas conquistadas por los yihadistas del EI, fue hallada una nueva fosa común con los restos de 23 hombres de la minoría yazidí, informó el portavoz del Ministerio de los Mártires de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Fuad Othman.

La fosa fue abierta el viernes cerca de la aldea de Bardiyan gracias la información facilitada por un vecino de la zona, añadió el portavoz.

Othman precisó que las víctimas murieron por impactos de bala y algunas estaban maniatadas.

El domingo pasado, los combatientes kurdos hallaron los restos de cuerpos de 25 yazidíes (hombres, mujeres y niños) en una fosa común situada más al sur, en el sector del Monte Sinjar, un bastión de esta comunidad.

Según Othman, decenas de cuerpos se hallan en otra fosa común en el sector de Hardan.

La minoría yazidí ha sido blanco de los yihadistas, que ejecutaron a hombres y secuestraron a cientos o miles de mujeres, vendidas como esposas a sus combatientes o convertidas en esclavas sexuales, según Amnistía Internacional (AI).

El grupo extremista ha cometido numerosas atrocidades en los territorios que controla en Irak y en la vecina Siria.