Atentado del 11 de marzo, reconstrucción de cuatro trenes llenos de dolor

Cuatro trenes, cuatro minutos, diez explosiones, 191 muertos y más de 1500 heridos. Ese fue el saldo que dejaron los atentados terroristas perpetrados por yihadistas en Madrid, España, el 11 de marzo de 2004.

Se calcula que el viernes 12 de marzo salieron aproximadamente 11.400.000 personas a marchar contra los atentados. / Agencia
Se calcula que el viernes 12 de marzo salieron aproximadamente 11.400.000 personas a marchar contra los atentados. / Agencia

Faltaba un año para que celebraran el referéndum de la OTAN y se establecieran las relaciones diplomáticas con Israel. Eran las 10:30 de la noche del viernes 12 de abril de 1985 y el restaurante El Descanso, en Madrid, estaba lleno. De un momento a otro todo fue caos. Un estruendo, una explosión. Dieciocho personas murieron y 82 más quedaron heridas. Fue la primera vez que España sufrió un atentado islamista.

Dos semanas después del ataque, se difundió una carta en la que islamistas se responsabilizaban del ataque: "El islam está preparado. España e Italia son los primeros objetivos. El atentado en Madrid ha sido el inicio de la guerra santa islámica. Muerte a Estados Unidos. Los apóstoles de la muerte están preparados para reemprender la guerra santa". 19 años después de este atentado España volvía a ser objetivo de los islamitas.

 

Se preparaban para las elecciones

Faltan sólo tres días para las elecciones generales son la 7:37 de la mañana del jueves 11 de marzo cuando explota una bomba en la estación del metro de Atocha, un minuto más tarde se registran otras dos explosiones en otros vagones del mismo tren. Instantáneamente, dos más en un convoy en la estación de El Pozo y otra en Santa Eugenia. La ciudad no acababa de reponerse de los daños y no terminaba de entender el caos en el que se encontraba sumergida cuando a las 7:39 de la mañana una cuarta explosión destrozó otro tren a 500 metros de Atocha. El resultado: 191 muertos y más de 1500 heridos en tan solo cuatro minutos.

Se registran las primeras explosiones en Atocha, España se une para ayudar a todas las víctimas, Madrid moviliza sus equipos de emergencia, las calles se convierten en hospitales, suspenden el tráfico en todas las líneas con origen o destino a la capital, y cortan algunas líneas de Metro. Mientras tanto la policía activa la 'operación jaula' con la que se impedía cualquier intento de salir de la ciudad.

Las autoridades creían que la culpa era de ETA (Euskadi Ta Askatasuna), y sin tener mayor información el presidente Aznar se comunica con los principales medios de comunicación y manifiesta: "tengan la certeza de que es ETA"

Sin embargo, el portavoz de ETA, Arnaldo Otegi Mondragon se dirigió ante el mundo diciendo que ellos no tenían nada que ver con estos atentados y recalcó que este no era su modus operandi.

Para José Ángel Hernández, doctor en Historia Contemporánea y profesor de las asignaturas " Mundo Actual" e "Islam Y Occidente" de la Universidad de La Sabana. ETA estaba en su peor momento, "acosado y arrinconado por las fuerzas de seguridad del estado y con leyes emanadas en la época Aznar, que limitaban el poder de actuación de su rama política, Herri Batasuna".

En la tarde el ministro del Interior, Ángel Acebes afirma que han encontrado una camioneta que había sido robada el 28 de febrero y que en su interior había 7 detonadores y cintas en árabe de versículos del Corán.

Se comienza a contemplar la posibilidad de la autoría por parte de otro grupo, específicamente Al Qaeda, lo que tendría implicaciones directas en las elecciones que se celebrarían el domingo 14.

Según Hernández, el hecho de que el atentado fuera obra de integristas islámicos, era algo que era posible, pero remotamente. "Si se diera un atentado en época de elecciones , sería ETA, como otras veces anteriores, así que el que se llegara a la controvertida conclusión de que habían sido islamistas, era algo nuevo en España con respecto a este tipo de actos".

A las 9:30 de la noche a la sede del periódico Al Quds Al Arabi en Londres llega una carta en la que se manifiesta que detrás de los atentados está Abu Hafs Al Masri, en nombre de la red terrorista de Osama Bin Lade

Inmediatamente todos los partidos políticos cancelaron sus agendas y dieron por finalizada la campaña.

 
Después de las explosiones

Se calcula que el viernes 12 de marzo salieron aproximadamente 11.400.000 personas a marchar contra los atentados.

El sábado 13 comienzan los funerales y en la tarde la gente llega a la sede del Partido Popular (PP) a hacer un llamado por la paz, entre sus gritos se escucha "nosotros dijimos no a la guerra y mañana en las elecciones se va a notar".

En ese mismo momento el ministro del Interior comunica que se han capturado a tres marroquíes y dos indios, por los celulares encontrados y otro de los cargamentos de dinamita de una mochila que no explotó nunca. Posteriormente aparece un video en el que un marroquí declara que los atentados son autoría de Al Qaed.

 

El domingo 14 de marzo

Los españoles llegarían a las urnas en medio del temor y la zozobra. La disputa era entre José Luis Rodríguez Zapatero del PSOE y Mariano Rajoy del PP. El Partido Popular estaba en el poder desde 1996, año en el que José María Aznar, quien apoyó la invasión a Irak por parte de Estados Unidos luego de los ataques del 11 de septiembre, se posesionó como Presidente.

Para el analista internacional Nicolás Botero el presidente Aznar "apoyó de manera irrestricta la invasión después de los atentados de 11 septiembre, y el pueblo español nunca estuvo de acuerdo, y por el contrario siempre lo rechazó". Ante este panorama José Luis Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista Obrero Español, se convirtió en un contradictor de las políticas de Aznar. "Zapatero intenta recuperar los vestigios políticos de España, intentado sacar las tropas que se han enviado a Irak" afirmó Botero.

Por su parte, Jose Ángel Hernández considera que el PSOE, se presentaba a las elecciones resignado a perderlas y con el objetivo de que la derrota no fuera muy abultada. Y el PP esperaba que Rajoy ganara de nuevo las elecciones con el nuevo candidato Rajoy que aprovecharía la buena gestión de su predecesor, José MAria Azanar, que no quiso presentarse a las elecciones.

En las urnas gana Rodríguez Zapatero del PSOE con una ventaja del 4,9%. El Partido Popular deja de ser la mayoría y en noviembre en la Comisión Parlamentaria del 11 M el expresidente José María Aznar afirma que "el objetivo de los que hicieron el atentado no solo era causar víctimas sino volcar los resultados electorales".

Para el analista internacional, Nicolás Botero, atentados como los del jueves 11 de marzo pusieron sobre la mesa el tema del terrorismo transnacional, que realmente es global y que implica pensar que desde el 11 septiembre es fácil permear las fronteras para que grupos extremistas o grupos bajo una facción del terrorismo permeen sociedades, consigan ayudas de grupos armados al margen de la ley para conseguir explosivos y amedrentar.
 

Temas relacionados