Autoridad internacional llama comprobar desarme de ETA

Por primera vez en 50 años, ETA se ha comprometido a poner sus armas fuera de uso.

 El portavoz de la denominada Comisión Internacional de Verificación (CIV), Ram Manikkalingam, se mostró hoy convencido del compromiso de la banda terrorista ETA para dejar fuera de uso su armamento y dijo que ahora corresponde a partidos y ciudadanos "definir cómo" debe realizarse y comprobarse ese proceso.

En un comunicado, Manikkalingam lamentó la polémica en torno al primer paso dado por ETA para inutilizar su armamento y censuró que "en ningún lugar del mundo" ha ocurrido que, cuando una organización terrorista inicia unilateralmente un proceso de ese tipo, no contara con el respaldo de las instituciones.

El portavoz de la CIV, junto a otros dos integrantes de la misma, tuvieron que declarar este domingo como testigos ante un juez de la Audiencia Nacional de España sobre el paradero de los etarras con los que se reunieron.

Ante el juez declararon que los etarras les citaron en Toulouse (sur de Francia), les mostraron las armas con el "compromiso verbal" de dejarlas fuera de uso, las metieron en una caja de cartón y se quedaron con ellas, según fuentes jurídicas.

Los denominados "verificadores" reiteraron su convencimiento de que "existe una oportunidad genuina para asegurarse de que ETA pondrá todas sus armas fuera de uso de manera verificable".

A juicio de Manikkalingam, "los debates y las discusiones sobre cómo se llevó a cabo la primera puesta fuera de uso y sobre la cantidad de armas y material inutilizados olvidan el objetivo de fondo".

"Por primera vez en 50 años, ETA se ha comprometido a poner sus armas fuera de uso de manera verificable", señaló, y este es un primer paso en un proceso unilateral de poner fuera de uso operativo a la totalidad de sus armas, municiones y explosivos, sentenció Manikkalingam.

Según indicó, "como han demostrado los acontecimientos de esta semana, entre ellos la citación a miembros de la comisión a declarar ante el juez, es extremadamente difícil, si no imposible, ayudar para asegurar que ETA lleve a cabo la intención que nos expresó".

Por ello, añadió Manikkalingam, "a los gobiernos, líderes políticos y ciudadanos les corresponde decidir si se deben definir maneras en que se pueda asegurar que ETA continúa de forma unilateral un proceso irreversible de poner fuera de uso operativo la totalidad de sus armas, municiones y explosivos de manera verificable".

Según reprochó Ram Manikkalingam, "no existe precedente alguno, ni otro ejemplo, en ningún lugar del mundo, en que un movimiento armado como ETA, con un historial de 50 años a sus espaldas, se haya ofrecido a emprender un proceso de poner sus armas, municiones y explosivos fuera de uso y eso no recibe el aval positivo de las instituciones formales".

 

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