Avanza regulación del consumo en Uruguay

La legislación de la norma, aprobada en diciembre de 2013, establecería, entre otros detalles, que cada empaque contendrá de 5 a 10 gramos de la sustancia.

Un cultivo de marihuana en Montevideo. La ley permite el autocultivo de hasta seis plantas. / EFE

Para abril, el gobierno uruguayo debe tener lista la reglamentación que regulará el mercado de la marihuana en el país. Uruguay es el primer Estado en el mundo en aplicar esta iniciativa.

El proceso emprendido por el Gobierno desde diciembre, cuando la ley fue aprobada por el Congreso uruguayo, comprende una primera fase en la cual se diseñará la reglamentación para usos recreativos, que será la que esté lista en abril. Después se entrará a diseñar cómo se regularán los usos medicinales, de tipo cosmético y el del cáñamo de tipo industrial, según Julio Calzada, secretario general de la Junta Nacional de Drogas de Uruguay.

Uno de los pasos que ya se han dado es el estudio del modelo de financiación de esta nueva política que como parte de su reglamentación establece la creación del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCA). “Este proceso no va a tener ningún costo para el Estado. Una de las cosas que se han analizado es que, al competirle al mercado ilegal, la extracción de recursos que salen de éste puede financiar el modelo, además de los dispositivos de tratamiento que ya existen, las campañas de información y sensibilización”, según palabras del psicólogo uruguayo Alexis Valentone, fundador de la filial de su país de la Red Americana de Intervención en Situaciones de Sufrimiento Social (Raisss).

Valentone, quien participó en el II Congreso Internacional Ciudad y Territorios Saludables realizado hasta ayer en Bogotá, explicó que la reglamentación que está tazando el gobierno uruguayo incluye restricciones que se asemejan a las que ya se aplican en el país para el consumo de alcohol: cosas como prohibir la venta a menores de 18 años o aplicar penas para quienes conduzcan bajo los efectos de la marihuana.

La investigación y la posible innovación en usos terapéuticos y medicinales derivados de la marihuana pueden convertirse en uno de los filones más interesantes del proceso de regulación emprendido por Uruguay. Sobre este punto ya hay lazos establecidos con instituciones académicas en Latinoamérica y algunos países de Europa, de acuerdo con Valentone, quien afirmó que “el estudio acerca de cómo se puede reglamentar esta ley se viene construyendo mirando experiencias en otros países”.

La ley aprobada a finales del año pasado establece un límite al consumo personal de 40 gramos al mes, adquiridos en establecimientos autorizados por el Estado. Parte de la reglamentación que se está construyendo incluye la cantidad de cada unidad a la venta. Al respecto, Calzada asegura que “tenemos un conjunto de elementos que nos llevan a pensar que sería favorable no proveer enteramente los 40 gramos en una sola oportunidad al usuario, pero aún no definimos cómo va a ser el expendio. Está definido que la presentación va a ser en empaques menores de 40 gramos, entre 5 y 10 gramos máximo en cada uno”.

El proyecto también fijó límites a la cantidad de plantas que una persona puede cultivar: seis o el equivalente en gramos (480). Pero aún queda por definir la variedad de semillas que se utilizará en el país; diferentes variedades poseen distintas cantidades de tetrahidrocannabinol (THC), una de las principales sustancias psicoactivas presentes en el cannabis. Calzada negó que los cultivos vayan a ser subsidiados con dineros públicos, mientras que Valentone aseguró que, hasta el momento, no hay ningún contacto con la multinacional Monsanto para la compra de las semillas.

En una encuesta realizada antes de la votación del proyecto el año pasado, el 60% del público aseguró tener una opinión desfavorable de la regulación del consumo de marihuana. En otra se les preguntó a los encuestados “si usted tiene un lugar para comprar que es ilegal y uno que es legal, ¿dónde compraría?”, y el 78% respondió que iría al mercado legal.

De acuerdo con cifras oficiales, en Uruguay hay 128.000 consumidores de marihuana (en una población de 3,3 millones de habitantes). El Gobierno ha indicado que el precio en el mercado legal será el mismo del ilegal, como una forma de depredar al segundo. De acuerdo con información de la agencia AFP, el gramo de marihuana se vende hoy en día a US$1,2. “Vamos a competir con el mismo precio, pero con calidad y seguridad, contra una sustancia de baja calidad y en el marco de la inseguridad”, según Calzada.

En México quieren regulación

Un grupo de legisladores de izquierda  de México propuso despenalizar el consumo de la marihuana en casos específicos y permitir su venta en establecimientos controlados. La iniciativa fue presentada en una sesión de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. “No estamos pretendiendo legalizar la marihuana”, explicó la diputada Esthela Damián, del Partido de la Revolución Democrática, y agregó que el proyecto busca permitir el uso terapéutico de la marihuana y que el Congreso federal regule el cultivo y procesamiento de la misma, con el fin de facilitar el abastecimiento en lugares designados para la capital del país y se aumente de 5 a 30 gramos la dosis mínima legal para consumo inmediato.

 

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