Berlusconi califica de 'tsunami humano' a la ola africana de inmigrantes

El jefe del Ejecutivo recalcó que el principal objetivo de su Gobierno es el de lograr repatriar a los tunecinos llegados a las costas italianas

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, expresó el viernes su preocupación por la magnitud de la ola migratoria que llega a las costas italianas desde el norte de África y afirmó que Italia está ante un “tsunami humano” que puede adquirir “dimensiones importantes”.

Berlusconi hizo estas declaraciones en una rueda de prensa ofrecida tras la reunión que el Gobierno mantuvo con los representantes de las instituciones locales, provinciales y regionales para abordar el plan de distribución de los inmigrantes arribados a Italia por diferentes puntos del país.

El jefe del Ejecutivo recalcó que el principal objetivo de su Gobierno es el de lograr repatriar a los tunecinos llegados a las costas italianas tras las revueltas populares que tuvieron lugar en el país en enero y que llevaron a la caída del presidente Zine el Abidin Ben Alí.

A este respecto, indicó que en su viaje del próximo lunes a Túnez para reunirse con las autoridades del país insistirá para que el Gobierno tunecino acepte las repatriaciones, que son, según dijo, “la primera solución” a la oleada migratoria que supera ya las 20.000 personas.

Explicó que Italia está dispuesta a conceder ayudas financieras a Túnez para frenar las salidas de tunecinos hacia las costas de Europa y subrayó que se ha comprometido a conceder líneas de crédito y a proporcionar equipos utilizados por la policía para luchar contra la emigración por un valor de unos 100 millones de euros.

El jefe del Ejecutivo abordó el plan de redistribución de los inmigrantes por diferentes puntos de Italia y distinguió entre los que llegan por motivos económicos y que son denominados “clandestinos” y los refugiados, en referencia a las personas que tienen derecho a pedir asilo porque escapan de un conflicto o una guerra, en su mayoría eritreos y somalíes que zarpan de Libia.

Berlusconi afirmó que durante el encuentro el viernes hubo una respuesta positiva por parte de las regiones y que todos coincidieron en que los centros de identificación y expulsión para los clandestinos que se ubiquen en sus territorios sean “temporales”.

Y a este respecto anunció que se ha convocado una nueva reunión para el próximo martes con el objetivo de definir los planes de actuación definitivos y dar así tiempo a que se celebre el encuentro con las autoridades tunecinas y conocer su respuesta.

En cuanto a los 2.000 refugiados llegados a Italia, Berlusconi señaló que existe ya un acuerdo y que las regiones han aceptado acoger a un número de ellos en proporción a su población.

El jefe del Gobierno reiteró que ante la fuerte ola migratoria “Europa debe intervenir” y subrayó que el Ejecutivo insiste en este sentido a la Comisión Europea.

Por otro lado, Berlusconi explicó que muchos de los inmigrantes llegados a Italia han manifestado su deseo de reunirse con sus parientes en otros países europeos, sobre todo en Francia.

Así, el Ejecutivo italiano estudia la posibilidad de preparar centros para los inmigrantes cerca de las fronteras y conceder permisos de residencia temporales para que, de este modo, puedan circular libremente por Europa.

El ministro del Interior, Roberto Maroni, explicó que la concesión de estos permisos es un “instrumento de presión para hacer entender a la UE que, frente a su rechazo de colaboración, Italia pretende llevar a cabo los principios de solidaridad europea”.

Mientras, la Iglesia italiana ha ofrecido el viernes 2.500 puestos de alojamiento para los inmigrantes en 93 diócesis a través de la organización humanitaria Cáritas.

 

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