Boko Haram: el terror se extiende en Nigeria

Un ataque del grupo islamista podría haber causado la muerte de hasta 2.000 personas en el noreste del país africano.

Mientras todo el mundo fija sus ojos en las noticias chocantes de lo sucedido en Francia con el semanario Charlie Hebdo, es importante tomar en cuenta que todavía hay grupos islamistas haciendo estragos a través de ataques terroristas en otras partes del mundo. Boko Haram, el grupo extremista responsable del secuestro de más de 250 jóvenes estudiantes el año pasado, otra vez ha mostrado su poder en un ataque que podría haber dejado 2.000 personas muertas en el noreste de Nigeria.

El domingo pasado, los insurgentes empezaron ataques sobre la ciudad nororiental de Baga, y después prendieron fuego a 16 pequeños pueblos cerca del lago de Chad. La mayoría de sobrevivientes, incluyendo soldados, huyeron a los países vecinos. Los que no tuvieron tanta suerte de escapar rápidamente se convirtieron en víctimas del ataque letal. Según algunas fuentes, decenas de cuerpos de soldados, mujeres, y niños, estaban desparramados por las calles.

Aparte de todo esto, Boko Haram también tuvo éxito en la captura de una base militar, donde en este momento todavía mantiene el control, además de unas partes de las fronteras con Chad, Níger y Camerún. La incapacidad de las fuerzas oficiales para recuperar esta zona podría implicar un cambio en el camino político del país, específicamente de frente a las elecciones generales que se realizarán este año. Estos ataques repetitivos, además, significan una amenaza grave para los países vecinos.

Aunque el primer gran asalto comenzó con el secuestro de las jóvenes en abril del año pasado, Boko Haram ha tenido una presencia en Nigeria desde el año 2002, cuando comenzó a hacer públicas sus demandas de implementar un estado islámico en el país. Este empeño viene en parte de una larga historia de luchar por separarse de la iglesia cristiana, a la que estuvieron forzados a convertirse en el pasado durante la colonización de Nigeria por Gran Bretaña. Fue un periodo en el cual los musulmanes que habitaban estas tierras no tenían libertad de religión.

Al principio, ellos fueron sobreentendidos como un grupo con una iniciativa relativamente pacífica. Sin embargo, los islamistas que declararon sus valores bajo el código de la estricta conducta religiosa musulmana al poco rato materializaron su proclamación y, a través de una serie de ataques, se convirtieron en los hombres violentes que el mundo conoce hoy. Desafortunadamente, las raíces del problema no solo vienen de un conflicto religioso. Al final del día, la causa profunda de estos ataques está amplificada por el estado socioeconómico y la pobreza terrible que infecta al país. Actualmente, es probable que la esperanza para un cambio intensivo y una senda a la paz requiera ayuda del extranjero.

 

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