California dará becas a inmigrantes ilegales

La medida contrasta con la recién aprobada en Alabama, donde se criminaliza tal condición.

El gobernador de California, el demócrata Jerry Brown, ratificó la ley conocida como Dream act (ley de los sueños) que concede becas públicas a los universitarios indocumentados. Con esta ley, California se suma a Nuevo México y Texas, los dos únicos estados que dan este tipo de ayudas a estudiantes que no son residentes legales. La ley también permite que los estudiantes indocumentados paguen una matrícula equivalente a la que abonan los californianos, mientras que los estudiantes de fuera del Estado deben pagar un precio más alto.

Los defensores de los derechos de los inmigrantes han recibido la noticia como una victoria, después de que Alabama estrenara esta semana la ley que obliga a los colegios públicos a comprobar si los estudiantes y sus padres son residentes legales. Sin embargo, se trata de una victoria para unos pocos: el Dream act de California exige que los candidatos a estas becas demuestren haber solicitado la ciudadanía estadounidense.

El Departamento de Educación estima que apenas 3.633 estudiantes indocumentados, menos del 1% de los alumnos de las dos universidades públicas de California, podrán beneficiarse de la medida. El coste económico será de unos 14.5 millones de dólares (11 millones de euros), que suponen el 1% del dinero público destinado a becas en todo el estado.

El Partido Republicano rechaza este tipo de leyes. Considera que ponen al alcance de inmigrantes indocumentados recursos que han sido financiados por los estadounidenses. Afirman que el Dream act es un incentivo para que otros entren en el país ilegalmente.