Canadá y Australia calificaron el cambio climático como "un problema significante"

Los ministros de Canadá Harper y de Australia, Abbott, manifestaron su oposición a encarecer las emisiones de dióxido de carbono y otros gases con efecto invernadero.

Foto: EFE

Canadá y Australia atacaron este lunes de forma velada las recientes medidas tomadas por el presidente estadounidense, Barack Obama, para combatir las emisiones de gases con efecto invernadero y dijeron que el cambio climático es sólo "un problema significante".

Las críticas se produjeron durante una conferencia de prensa celebrada en Ottawa con los primeros ministros conservadores de Canadá, Stephen Harper, y Australia, Tony Abbott.

Abbott llegó este domingo a Canadá para realizar una visita oficial de dos días invitado por Harper, a quien considera como un "primo" ideológico.

Harper, que en 2010 convirtió a Canadá en el único país que se ha retirado del Protocolo de Kioto tras su ratificación, y que en el pasado ha expresado sus dudas sobre el efecto de las emisiones de gases en el cambio climático, dijo que no tomará medidas que afecten al crecimiento económico.

"Buscamos un acuerdo que trate el cambio climático pero que protegerá o mejorará nuestra capacidad para crear empleos y crecimiento, no destruir empleos y crecimiento en nuestros países", dijo Harper.

Harper dijo que Abbott y él son "un poco más francos", pero que ese "es el planteamiento que buscan todos los países".

También criticó a Obama y dijo que la medidas anunciadas a principios de junio por el presidente estadounidense para reducir las emisiones de CO2 "no alcanzan las de Canadá en el sector eléctrico".

Harper y Abbott repitieron hoy su oposición a encarecer las emisiones de dióxido de carbono y otros gases con efecto invernadero.

Harper dijo que estas medidas "destruyen empleo" mientras que Abbott añadió que "por eso siempre hemos estado en contra de impuestos al carbono o planes para un mercado de emisiones porque daña nuestra economía".

Abbott añadió que el cambio climático es "un problema significante" pero minimizó su gravedad al afirmar que "no es el único ni incluso el más importante".

Desde la llegada al poder de Harper en 2006, la economía canadiense ha aumentado su dependencia de la explotación de los yacimientos de arenas bituminosas de la provincia de Alberta, donde se concentra la base del Partido Conservador de Harper, una de las mayores reservas de petróleo del mundo.

Harper se ha negado a regular las emisiones del sector petrolífero, que se ha convertido en la mayor fuente de emisiones de CO2 del país, y en 2010 citó el desarrollo sin límites de los yacimientos de Alberta como la principal razón para abandonar Kioto.

Antes de llegar al poder, Harper calificó el acuerdo de Kioto como un "plan socialista" para transferir la riqueza de los países desarrollados a los más pobres del mundo.

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