La cárcel es un riesgo comercial en Venezuela

El Gobierno del país vecino ha detenido a más de 20 empresarios este año por supuestas conspiraciones en contra de la población.

El comercio minorista es cada vez más riesgoso en Venezuela. Las políticas del Gobierno del presidente Nicolás Maduro que enfrentan el desabastecimiento de alimentos y de bienes básicos han generado desconfianza en los empresarios de supermercado privados.

En la última semana, el director general de la cadena de supermercados Día Día quedó bajo arresto después de una reunión en el palacio presidencial, dos docenas de sus gerentes de tiendas fueron sometidos a interrogatorio y el control de los 35 locales de la firma fue asumido por el Estado.

Las autoridades venezolanas acusaron a Día Día y a otros minoristas de estar acaparando alimentos en un intento por sembrar la inestabilidad y derrocar al gobierno, un cargo que las empresas rechazan.

“Si quieres la cooperación de la empresa privada, la mejor forma de obtenerla probablemente no sea arrestando a las personas cuando salen del palacio presidencial”, dijo José Aguerrevere, fundador y copropietario de Día Día al Wall Street Journal (WSJ).

El gobierno venezolano anunció que este año ha detenido a más de 20 empresarios y directivos de firmas de distribución de alimentos y otros bienes básicos. Entre ellos varios directivos de Farmatodo, una importante cadena de farmacias, que fueron arrestados por funcionarios del estado en los últimos días.

De acuerdo con el análisis realizado por el Wall Street Journal,  Venezuela está en medio de una profunda crisis económica. Los consumidores enfrentan una escasez generalizada de productos con precios controlados que van del desodorante a la leche. Los controles de precios y las nacionalizaciones han perjudicado a la producción local, y los controles de divisas han privado a la economía de los dólares necesarios para pagar las importaciones, dice la mayoría de los economistas.

El gobierno, sin embargo, culpa al sector privado de la escasez, diciendo que las empresas están acumulando a propósito productos para enfurecer a los venezolanos y desestabilizar al gobierno.

El presidente Nicolás Maduro, al anunciar la toma de control de Día Día, dijo que la cadena libraba “una guerra contra el pueblo” y que sus supermercados serían incorporados al sistema de distribución de alimentos del Estado.

(Lea aquí el artículo completo en Wall Street Journal)