Casa Blanca ve "muy difícil" cierre de Guantánamo sin apoyo del Congreso

Las declaraciones se producen después de la propuesta de republicanos de restringir la capacidad del presidente de efectuar transferencias de reos.

 El cierre de la prisión estadounidense de Guantánamo, ubicada en territorio cubano, será "muy, muy difícil" de lograr para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, si no cuenta con la ayuda del Congreso, tal como afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Las declaraciones de este martes coinciden con la de varios senadores republicanos, entre ellos el excandidato a la Presidencia y rival de Obama en 2008, John McCain, que propusieron un proyecto de ley para restringir la capacidad del presidente de efectuar transferencias de reos, en respuesta a los ataques de la semana pasada en París vinculados al terrorismo extremista islámico.

"Los miembros del Congreso, y esto proviene realmente de ambas partes, no sólo de los republicanos, han puesto obstáculos que han hecho que sea muy difícil para el presidente tener éxito en el objetivo que se ha trazado para cerrar la prisión de Guantánamo", dijo el portavoz en su rueda de prensa diaria.

El cierre de Guantánamo, una cárcel para acusados de terrorismo situada en la base que EE.UU. tiene en territorio cubano, es una de sus promesas pendientes de la campaña de 2008, para la que ha encontrado trabas en el Congreso, que ha impedido la transferencia de los presos a cárceles el país.

Pese a que el mandatario ha acelerado en los últimos meses sus esfuerzos por cerrar el polémico penal y tan solo el mes pasado transfirió a 15 presos, cuando antes los envíos se efectuaban en un lento goteo, muchos congresistas continúan enrocados a la posibilidad de echar el cierre a la prisión.

Muchos legisladores temen que algunos de los presos que aún restan en las instalaciones sean traslados a territorio estadounidense y que incluso puedan terminar en cárceles de sus propios distritos.

"Sigue siendo una pregunta sin respuesta cómo se resolverán los casos, dado que el propio presidente ha indicado, al igual que los líderes de seguridad nacional que han servido a ambos gobiernos demócratas y republicanos, que es del interés de la seguridad nacional de Estados Unidos cerrar la prisión de Guantánamo ", añadió Earnest.

La cárcel de máxima seguridad, que cumplió 13 años desde su apertura, alberga aún a 127 detenidos, de los cuales 59 están libres de cargos y tan solo 10 se encuentran bajo un proceso penal.

La legislación presentada hoy por líderes republicanos plantea prohibir las transferencias a Yemen -país al que pertenece el grueso de los prisioneros que todavía quedan en la prisión- durante dos años.

La misma norma suspendería el traslado de sospechosos de terrorismo de alto o mediano riesgo durante el mismo período y derogaría la ley actual que ha permitido a la Administración transferir prisioneros a países extranjeros y reducir la población en Guantánamo.

De todos modos, de prosperar en las dos cámaras, es probable que el propio presidente vete la propuesta.

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