La célula terrorista del Estado Islámico que amenaza a Brasil

Diez yihadistas detenidos en Curitiba se hacían llamar Ansar al-Khilafah (Defensores de la Sharia) y planeaban atacar durante los Juegos Olímpicos.

Brasil aumentó las medidas de seguridad tras la masacre del camión en Niza. Durante los Olímpicos, 84.000 militares estarán desplegados en todo el país. / AFP
Brasil aumentó las medidas de seguridad tras la masacre del camión en Niza. Durante los Olímpicos, 84.000 militares estarán desplegados en todo el país. / AFP

¿Latinoamérica, el nuevo blanco del Estado Islámico? Según expertos en terrorismo, no. Sin embargo, el desmantelamiento en Brasil de la primera célula terrorista que le jura lealtad a ese grupo extremista hizo saltar las alarmas. Las autoridades brasileñas detuvieron a diez miembros del autodenominado Ansar al-Khilafah (Defensores de la Sharia), que planeaban cometer ataques durante la celebración de los Juegos Olímpicos. Los detenidos estaban siendo investigados desde abril y, de acuerdo con el ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, la suya “era una célula totalmente amateur y desorganizada”.

Si bien el ministro basa su afirmación en que “los 10 se comunicaban por Telegram o Whatsapp (...) Algunos hicieron un juramento por internet a la organización Estado Islámico, pero no hubo ningún contacto personal con ese grupo”, lo cierto es que todas las investigaciones sobre el accionar del Estado Islámico señalan que internet es justamente su campo de reclutamiento. De los 50.000 combatient es extranjeros, la mayoría recibió instrucciones a través de la red.

Los miembros de Ansar al-Khilafah estaban siendo investigados desde el mes de abril. Los investigadores encontraron que no se conocían entre sí, pero que intentaron comprar armamento. Uno de ellos quiso adquirir un fusil AK-47 en un sitio web que vende armas en Paraguay. Y aquí es donde algunos expertos hicieron saltar las alarmas. De acuerdo con informes del Departamento de Estado, desde 2014, cuando comenzó a crecer la amenaza del Estado Islámico, Estados Unidos advirtió que la triple frontera Argentina, Brasil y Paraguay era usada por los terroristas para financiarse. Sin embargo, en esa región operaría el grupo chiita Hizbolá, enemigo declarado del EI.

De hecho, el Comité Interamericano contra el Terrorismo de la Organización de Estados Americanos le dijo a Andrés Oppenheimer, del Miami Herald, que un número indeterminado de jóvenes latinoamericanos han sido reclutados por el EI a través de internet, y varios de ellos se han unido al grupo terrorista en Siria.

Miguel Benito, profesor del Departamento de Historia de la Universidad Sergio Arboleda, cree que la presencia del Estado Islámico en la región es casi inexistente. “En América Latina ya hay redes de criminalidad establecidas y con perfiles definidos, muy distintos a los del EI, que tendría muchas dificultades para arraigar en la región”, explica.

Para él, lo más preocupante es que los miembros del Daesh (Estado Islámico, en árabe) estén enviando mensajes en portugués y español. “Usar redes sociales en el idioma local puede dirigirse a entrar a países y comunidades en las que hasta ahora el yihadismo no ha estado presente”, agrega. Desde hace unos meses, el grupo terrorista invita, a través de un canal en portugués, a los ya radicalizados a ir a Brasil y estar preparados “para el sacrificio de convertirse en mártires”.

Brasil aumentó las medidas de seguridad tras el reciente ataque con un camión en la ciudad francesa de Niza, que dejó 84 muertos y decenas de heridos. “Tenemos que tener cuidado al divulgar rumores que no tienen una veracidad comprobada”, señaló el ministro Alexandre de Moraes, y explicó que Brasil tiene la capacidad, la tecnología y los métodos de inteligencia más modernos para el rastreo de complots terroristas. “No tenemos hoy la probabilidad de un atentado terrorista en los Juegos Olímpicos. La posibilidad siempre existe, como existe en todo el mundo. Es por eso que trabajamos 24 horas por día en el monitoreo, análisis e intercambio de información”, afirmó.

El Estado Islámico ya había amenazado a la región. Después de los atentados en Bruselas (marzo de 2015), lanzó advertencias a México, Argentina y Brasil. Hace una semana lo hizo contra Puerto Rico.

Philippe-Joseph Salazar, director del Centro de Estudios Retóricos en la Universidad de Cape Town (Sudáfrica) y autor de Palabras armadas, uno de los ensayos más claros sobre el EI, dice: “Creo que el califato es consciente de la propensión a la violencia inmediata, ciega, ‘popular’, en América Latina, y esa es la razón por la cual ha escogido Brasil (que también tiene una historia de revueltas de afromusulmanes). Una afirmación del califato es que el color de la piel no cuenta de cara a Dios y que todos los combatientes son iguales, un mensaje que vemos en toda su propaganda. De modo que, al apuntar a los afromusulmanes del esclavismo blanco y cristiano, el califato demuestra de nuevo su capacidad para comprender las situaciones locales y explotarlas”.

Una semana después de la masacre en Niza, el EI volvió a amenazar a Francia. En un video titulado El silencio los mata, advierte: “Los hemos hecho sufrir durante un rato lo que ustedes hacen sufrir a los musulmanes en Siria y otros países (...) ¿No te da vergüenza? ¿No ves lo que los enemigos de Alá hacen sufrir a los musulmanes de todo el mundo? ¡Venga la sangre de los musulmanes, mata a los infieles, sin ninguna piedad, de cualquier modo!”, dice un supuesto extremista en el video de cinco minutos publicado en Amaq, la agencia informativa del Estado Islámico.