Las cenizas de Valparaíso

La ciudad chilena sufrió el peor incendio de su historia: once muertos y miles de evacuados

Casas que colgaban de los cerros fueron consumidas por el fuego. / EFE

En 20 minutos el infierno se apoderó de Valparaíso, una ciudad emblemática de Chile, rodeada por 40 cerros, seis de los cuales fueron consumidos por un enorme incendio que comenzó el sábado y fue finalmente controlado ayer. El fuego dejó 12 víctimas mortales, devoró 850 hectáreas, destruyó más de 2.000 viviendas y unas 8.000 personas quedaron sin hogar, según reporte del ministro del Interior de ese país, Rodrigo Peñailillo.

Es el peor incendio en la historia de Valparaíso”, aseguró la presidenta del país, Michelle Bachelet, quien debido al desastre suspendió un viaje oficial que realizaría a Argentina mañana. El fuego se inició en una reserva forestal, pero rápidamente se propagó hacia zonas habitadas, por el intenso calor y los fuertes vientos. Según explicaban expertos en la televisión chilena, “la ciudad, a orillas del Pacífico y una de las más pobladas de Chile, se desarrolló mal: sus calles son muy estrechas y empinadas, y las construcciones se levantaron sin planificación.

De hecho, casi todas las casas que se llevaron las llamas eran de madera y estaban rodeadas de árboles secos y de basurales, de difícil acceso”.“Las imágenes son impactantes. Es una tremenda tragedia”, señaló Bachelet, quien viajó a la ciudad para estar al frente de las operaciones. Más de 1.200 bomberos lucharon contra el fuego y 17 aeronaves respaldaron las tareas. Cuando las llamas comenzaron a extinguirse y la espesa capa de humo se disipaba, se podía ver la magnitud de la tragedia: casas quemadas, animales muertos y gente desconsolada.“Lo perdí todo, un bombero nos salvó a mí y a mis cuatro hijos, pero lo perdí todo”, le dijo a la AFP Mónica Vergara, quien había regresado a Chile desde España hace seis meses, afectada por la crisis económica que vivió Europa.

Con apenas lo puesto, ella y sus hijos recorrían lo que quedó de su hogar: una pared, parte del techo y algunos pedazos de metales aún incandescentes. El resto de sus pertenencias se transformaron en cenizas. “Lo que más me duele son los recuerdos, todos los perdí en este infierno que pasó por Valparaíso”, sostuvo la mujer, de 47 años de edad.En la madrugada del lunes aún trabajaban equipos de bomberos junto a la Policía y militares para resguardar la seguridad y la evacuación de las personas.

De acuerdo con la información entregada por las autoridades, los albergues son insuficientes, por lo que se han tenido que habilitar otros refugios, como escuelas y centros de salud.Las autoridades iniciaron campañas para controlar las posibles epidemias y los daños a la salud ocasionados por las llamas. Además ordenaron vacunar contra la gripe a todos los evacuados, contra la meningitis a los niños y contra el tétano a todos aquellos que participen en las labores de limpieza.

Los equipos de salud también darán atención psicológica a los afectados.Valparaíso, declarado en 2003 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es visitada cada año por turistas que recorren sus calles entrelazadas, sus ascensores sobre rieles, sus escaleras entre las casas pegadas unas a otras, así como una de las residencias (ahora museo) del poeta Pablo Neruda. Es la sede del Congreso Nacional de Chile, registra un nivel de pobreza superior a la media nacional y necesita un mayor desarrollo económico.Es la segunda catástrofe en menos de un mes que golpea a Chile, donde el pasado día 1º de abril un terremoto de 8,2 grados causó seis muertos y severos daños materiales en tres regiones del extremo norte.