Censo asusta a Venezuela

“¿Para qué quiere saber el presidente Chávez cuánto gano yo?” o “¿Cuál es el interés en saber cuántos cuartos tengo en mi casa y cuánta gente duerme ahí?”, se pregunta Arnaldo López, un venezolano que vive en el barrio Catia de Caracas.

Como él, otros cientos de personas se han negado a responder las preguntas para el censo nacional que se realiza desde el 1º de septiembre en todo el país. No abren sus puertas, prefieren no ser contados en este proceso que se lleva a cabo cada diez años en el país y de cuyos resultados depende el dinero que se destina a las regiones, el diseño de políticas públicas y la circunscripción electoral, entre otras cosas.

Las autoridades están preocupadas porque ya son muchas las familias que se niegan a dar la información. “Tenemos miedo a responder. Tú sabes que uno no sabe cómo puede usar Chávez esa información”, explica el señor López. Los venezolanos no pueden dejar de relacionar la ola de expropiaciones de los últimos años y las consecuencias de la Lista Tascón, una base de datos de personas que solicitaron el referendo revocatorio contra Chávez y que fue usada para purgar a la administración de opositores.

El columnista y analista Valentín Arenas Amigó dice: “El problema no reside en la información que se solicita sino en para qué la van a utilizar”. El presidente del partido opositor, Copei, Roberto Henríquez, recomienda “no respondan lo que no quieran”.