"Cerebro" de atentados del 11-S apareció en audiencia vestido de camuflado

El paquistaní Jaled Cheij Mohammed quiso aparecer con la misma ropa que llevaba cuando luchó contra la ocupación soviética en Afganistán.

El paquistaní Jaled Cheij Mohammed, "cerebro" de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, y quien los reivindicó "de la A a la Z", apareció este miércoles vestido con un traje de camuflaje, en el tercer día de las audiencias preliminares ante el tribunal militar de excepción de Guantánamo.

Solo uno de los cinco acusados, Ammar al-Baluchi, también llamado Ali Abdoul Aziz Ali, había asistido a las audiencias.

Desde el lunes, el juez James Pohl había dado la autorización a los acusados de no presentarse en las audiencias con la condición de notificarlo a la autoridad militar.

Mohammed, de 47 años, había inicialmente decidido asistir a la audiencia este miércoles, pero luego se retractó y pidió ser trasladado de nuevo al campo 7, donde se encuentran los detenidos de "gran valor", según el testimonio de un militar.

Finalmente, el acusado "cambió de opinión", según el juez Pohl, y apareció vestido con un traje de camuflaje sobre su túnica blanca y café y un turbante blanco.

El martes, el juez había autorizado a los acusados a portar cualquier vestimenta. Durante su comparecencia en mayo, Mohammed quiso aparecer con la misma ropa paramilitar que llevaba cuando luchó como mujaidin contra la ocupación soviética en Afganistán. Pero ello le fue prohibido por el entonces director de la prisión.

Este paquistaní aseguró el lunes que no cree que "ese tribunal sea capaz de hacer cualquier tipo de justicia".

Su sobrino, al-Baluchi, de 35 años, boicoteó también la audiencia del martes. Su abogado dijo a los periodistas que su cliente había perdido recientemente a su padre y deseaba hablar con su madre por video conferencia.

Los otros tres acusados, el saudí Mustafá Houssaoui y los yemeníes Ramzi ben al-Chaiba y Walid ben Atash, boicotearon la audiencia este miércoles.

Estas audiencias previas tienen como objetivo preparar el juicio, que no debería tener lugar antes de un año. Los cinco hombres podrían ser condenados a muerte por el asesinato de 2.976 personas el 11 septiembre de 2001 en los atentados de Washington y Nueva York.

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