Chile, rumbo a la Corte

El presidente de Bolivia dijo que todo está listo para llevar a los chilenos ante la Corte Internacional de Justicia.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, lleva a foros internacionales su reclamo por una salida al Pacífico.  / EFE
El presidente de Bolivia, Evo Morales, lleva a foros internacionales su reclamo por una salida al Pacífico. / EFE

Dos semanas después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya dictara sentencia en el litigio entre Colombia y Nicaragua y justo en la semana en que Perú presenta sus alegatos orales ante ese tribunal internacional por la demanda que interpuso en contra de Chile para determinar los límites marítimos pendientes entre las dos naciones, Bolivia anunció que tiene todo listo para llevar a Chile a la una corte internacional, seguramente la CIJ, y pedir la salida al mar.

“Estuve reunido con el director de Reivindicación Marítima y la denuncia está avanzadísima, casi concluida. Estamos haciendo algunas consultas y veremos cuándo, cómo, en qué momento se va a presentar”, afirmó Morales, al diario El Deber, de Santa Cruz. Morales ya había dicho que “tras un infructuoso diálogo bilateral sobre este y otros temas, desde 2006 la única opción es recurrir a tribunales internacionales y a foros mundiales”. Y así lo ha hecho. En la pasada Cumbre Iberoamericana en Cádiz, a mediados de noviembre, Morales reclamó la salida al mar, según dijo, “porque Chile no acepta renegociar un tratado de límites para acordar la demanda marítima de su país”.

Bolivia perdió su salida al mar en la guerra del Pacífico (1879-1881), en la que junto con Perú se enfrentaron a Chile. En el conflicto, tanto Lima como La Paz perdieron territorio. Tras la guerra, en 1904, Bolivia y Chile firmaron un tratado de paz y amistad en el que aquélla le cedió 400 kilómetros de costa a los chilenos, territorios que le daban salida al Pacífico. Lo que alega el presidente boliviano es que ese acuerdo fue “impuesto, injusto y, además de eso, incumplido, e insistió en que es hora de “saldar el daño histórico”.

Inmediatamente, Chile le respondió a Morales: “No hay ningún tema pendiente con Bolivia. Está todo absolutamente claro en el tratado de 1904, y si bien los países son autónomos para decidir sus caminos jurídicos e internacionales, tenemos la tranquilidad de lo que dice el tratado”, declaró la portavoz del gobierno chileno, Cecilia Pérez.

La funcionaria explicó también que el Pacto de Bogotá, suscrito en 1948 por 21 países latinoamericanos, que se comprometieron a resolver sus diferencias de manera pacífica y que le da jurisdicción a la CIJ, no fue firmado por Bolivia ese año, sino hace muy poco tiempo. “El pacto establece claramente que no se pueden presentar temas pendientes anteriores a 1948, y el tratado entre Chile y Bolivia es de 1904”, afirmó la portavoz. Los dos países rompieron sus relaciones diplomáticas en 1978 por sus diferencias en la negociación por una salida marítima para Bolivia, que hasta el momento ha logrado utilizar algunos puertos chilenos con ciertas ventajas, pero sin obtener su soberanía, que es lo que piensa reclamar Evo Morales.

Este caso se sumaría a otros dos que involucran a países de la región y que aún están pendientes en la CIJ. Están en trámite la demanda de Perú contra Chile para definir límites marítimos y otra de límites entre Costa Rica y Nicaragua por zonas aledañas al río San Juan, que pasa por los dos países pero es de soberanía nicaragüense. Según el analista chileno Fernando Martínez, “este ha sido un gran problema para la integración latinoamericana. Dos siglos después de la independencia, subsisten conflictos territoriales que no se han podido solucionar”.

De acuerdo con Evo Morales, “cuando hay voluntad política y se piensa en la integración, en la solución de las demandas históricas, es posible acabar con esos tratados injustos, especialmente incumplidos. Felizmente, en los foros internacionales ya nos escuchan, por eso empezamos esta ofensiva”.