Cien muertos en la jornada más sangrienta desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza

Hamás ha rechazado la oferta palestina de una tegua de 24 horas. La cifra de desplazados y heridos sigue en aumento.

AFP

 El dramático saldo que ha dejado la operación israelí ‘Margen Protector’ parece cada vez peor. Al menos 100 palestinos han muerto desde la media noche de este lunes en el día más sangriento de la actual ofensiva contra Gaza, después de que Israel intensificara sus ataques aéreos y terrestres sobre la franja.

El portavoz del Ministerio de Sanidad, Ashraf Al Qedra, explicó en un comunicado que los ataques por tierra, mar y aire se han recrudecido durante la jornada, y han causado la muerte de 100 personas y herido al menos a otras 500.

"Desde el inicio de la operación israelí sobre Gaza, al menos 1.230 palestinos han muerto y 6.700 han resultado heridos, dos terceras partes de ellos civiles, incluidos mujeres y niños", afirmó el portavoz palestino.

Según la fuente, las fuerzas armadas israelíes "atacaron casas, edificios, centros de prensa, descampados, mezquitas y granjas".

Testigos y fuerzas de seguridad palestinas notificaron que los peores bombardeos fueron contra varias viviendas del campo de refugiados de Al Bureij, en la región central de Gaza, donde perecieron 17 personas. Entre ellos, murieron el alcalde del vecindario, Anis Abu Shamalah, y varios menores y mujeres.

Ante la preocupante cifra la autoridad palestina en Cisjordania hizo un llamado a Hamás para una tregua de 24 horas, una iniciativa que tenía el apoyo de algunas fracciones del grupo y la Jihad Islámica, sin embargo esta no fue aceptada por todo el grupo islamista.

La Policía palestina ha señalado que la casa de Ismail Haniye, el antiguo primer ministro de Hamás y vicepresidente del movimiento islámico, fue completamente destruida durante un bombardeo sobre un campo de refugiados al oeste de la ciudad de Gaza.

Sedes de medios relacionados con Hamás, como la televisión de Al Aqsa o las oficinas de sus agencias de noticias, fueron también derribadas, así como varias mezquitas.

Al mismo tiempo, la corporación eléctrica informó que alrededor del 90 por ciento de la población, unos 1.8 millones de personas que viven en la franja, permanecen sin electricidad desde medianoche, después de que los aviones de guerra israelíes alcanzaran los tanques de combustible de la única planta del enclave.

Mohamed Al Sharif, director de la central, notificó en un comunicado que dos misiles tierra-aire impactaron en los tanques de la estación a las 7 de la mañana (04.00 GMT), reduciéndolos a cenizas, mientras que el fuego destruyó la turbina principal que genera electricidad.

"Con la destrucción de la planta eléctrica y los daños causados en unas nueve líneas del suministro que llega de Israel, hay una gran escasez de energía y cerca del 90 por ciento de la población sufre un apagón", expuso el funcionario.

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