‘Colombia puede mediar entre Israel y Palestina’

El embajador palestino en Bogotá, Imad Nabil Jada’a, asegura que Abás no viene a convencer a su homólogo colombiano para que cambie su posición en la ONU.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, quien presentó el pasado 23 de septiembre una petición para que Palestina sea reconocido como Estado miembro de la Organización de Naciones Unidas (ONU), llega hoy a Colombia en el marco de una gira para reafirmar relaciones con países latinoamericanos. Colombia, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, es de los pocos países en la región que no votará a favor de la solicitud de Abás. El embajador palestino en Bogotá, Imad Nabil Jada’a, explica a El Espectador sobre la situación del territorio árabe y asegura que Abás no viene a convencer a Santos para que cambie su posición en la ONU, sino a explorar cómo Colombia puede mediar en el conflicto israelí-palestino.

¿Cómo son las relaciones entre Colombia y Palestina?

Muy buenas. Agradecemos al Gobierno colombiano la acogida que ha ofrecido al pueblo palestino desde el siglo XIX y con más énfasis luego de la invasión israelí. Igualmente, agradecemos los lazos políticos que se han construido desde 1996, cuando se estableció la misión diplomática. En ese sentido la Misión, la cual tiene los mismos privilegios que una Embajada, desempeña un papel de difusión de la realidad palestina, facilitar el diálogo entre dos pueblos hermanos y agilizar los trámites consulares a la comunidad palestina residente en Colombia.

Con su visita, ¿Abás espera lograr que Colombia cambie su posición en la ONU?

Erróneamente se ha pensado que la visita del presidente Abás pretende influir en la decisión colombiana del voto en la ONU. El real objetivo de la visita es explorar conjuntamente mecanismos a través de los cuales Colombia puede ser una herramienta fundamental en unas negociaciones con Israel. En ese sentido somos conscientes de que la política exterior de Colombia siempre ha seguido tres tradiciones: en primer lugar, el legalismo; en segundo, la prudencia, y en tercer, las capacidades de mediación. Estos elementos los valoramos profundamente y queremos retomar unas palabras del presidente Santos sobre que Colombia está dispuesta a poner su grano de arena a favor de la paz.

¿Qué puede aportar Colombia al conflicto en Oriente Medio?

Como afirmé, es la tradición de mediación y buenos oficios que tiene la diplomacia colombiana, la cual recordamos con muy gratos recuerdos en múltiples escenarios internacionales, como Centroamérica. En adición, esta tradición puede ser más útil ahora cuando Colombia ocupa un lugar en el Consejo de Seguridad.

¿Cuáles son los objetivos del presidente palestino en su gira por Latinoamérica?

Cada país tiene un objetivo distinto. Así, por ejemplo, en Honduras, la visita pretende reforzar un muy reciente acercamiento entre los dos países. En República Dominicana el objetivo es visitar a un gran amigo, como es el presidente Leonel Fernández. En Colombia, aparte del objetivo mencionado antes, buscamos fortalecer los lazos con la comunidad palestina residente en este país y hacer presencia política en una región que prácticamente no ha tenido visitas de Estado con jefes árabes.

¿Cuánto puede durar el debate en el Consejo de Seguridad de la ONU antes de que se tome una decisión final respecto a la petición de Palestina?

Infortunadamente varias semanas. De hecho, Israel mencionó que estaba interesada en que la decisión se postergara por varios meses. Esto muestra el tradicional interés israelí para no encontrar rápidamente una solución y, al contrario, postergarla indefinidamente mientras continúa violando el derecho internacional, ampliando sus colonias en los territorios ocupados y asaltando a Palestina.

La comunidad internacional presiona para que Palestina e Israel retomen los diálogos de paz, pero el fracaso de éstos fue lo que motivó a los palestinos a presentar su solicitud ante la ONU. ¿Regresar a los diálogos sería perder los esfuerzos hechos hasta el momento?

Esto debe analizarse en dos dimensiones. En primer lugar, la iniciativa no busca evitar negociaciones directas, al contrario, busca relanzar el diálogo, pero con base en el derecho internacional, que obligue a las partes a compromisos reales. Según el derecho internacional, Jerusalén no es israelí, o al menos la zona este, Israel no puede construir colonias ni llevar colonos, continuar construyendo el muro del Apartheid o impedir el regreso de los palestinos a sus hogares luego de 64 años de haber sido obligados a huir para proteger sus vidas de las balas del sionismo. Una negociación real debe estar entonces sobre la base del derecho. En segundo lugar, es triste que Israel demagógicamente hable de un proceso de paz, justo luego que Netanyahu dijo en la Asamblea General de la ONU que no estaba dispuesto a retirar nunca a los soldados israelíes de ocupación. Es muy triste ver que Estados Unidos pretende sentar a punta de pistola a Palestina en una mesa de diálogo, cortándole los dineros de asistencia internacional y amenazando a la Unesco con retirar el apoyo económico norteamericano si acepta a Palestina.

¿Declarar el Estado palestino es un paso hacia la paz o generaría más violencia con Israel?

Sin duda es un camino hacia la paz. En palabras del presidente Abás, es hora de preguntarle a la comunidad internacional si “hay una nación que sobra o un Estado que hace falta”.

Esta semana el comité ejecutivo de la Unesco respaldó la solicitud para que Palestina sea miembro de este organismo. ¿Qué significa este apoyo?

Empezar a formar parte del sistema de Naciones Unidas y lograr un mayor margen de protección de los bienes patrimonio de la humanidad que están siendo amenazados por las acciones militares de Israel, como la Basílica de la Natividad, el sitio de nacimiento de Jesucristo, el cual es amenazado por los hostigamientos armados y el muro que construye Israel en suelo palestino. Es muy triste, sin embargo, la extorsión que hace Israel del sistema internacional. El viernes nos despertamos con la noticia que EE.UU. amenazó con retirar sus fondos y aportes a la Unesco si acepta a Palestina. Acá sale la pregunta, teniendo en cuenta que la Unesco busca proteger bienes de importancia para la humanidad, ¿quiénes son los verdaderos enemigos de la paz y de la humanidad?

La gira latinoamericana de Mahmud Abás

Después de la ONU

Al término de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, en donde el dirigente presentó la petición de reconocimiento del Estado palestino, Abás anunció una serie de viajes por Latinoamérica: su primera parada fue República Dominicana, luego Honduras y finalmente Colombia.

Honduras

Según el presidente Porfirio Lobo, la visita del líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) no coincidió con su agenda, por lo que no pudo reunirse con él. Lobo tuvo que viajar al Vaticano para encontrarse con el papa Benedicto XVI. Durante la Asamblea en la ONU, Lobo confirmó el apoyo de Honduras a la propuesta palestina.

República Dominicana

Abás fue recibido con honores de Estado por el presidente, Leonel Fernández, quien le ratificó el apoyo para que su país sea reconocido y se incorpore a la ONU. El líder palestino intervino en un taller sobre Palestina, en la sede de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode).

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