'Colonias judías no son ilegales'

El primer ministro israelí presentará al Consejo de Ministros un polémico informe sobre los asentamientos en territorios ocupados.

El velero ‘Estelle’, con activistas y parlamentarios de Finlandia, Suecia, Noruega, Canadá, Italia, Grecia e Israel, está a pocos días de llegar a la Franja de Gaza con el propósito de romper el bloqueo marítimo de Israel sobre esta área.  / AF
El velero ‘Estelle’, con activistas y parlamentarios de Finlandia, Suecia, Noruega, Canadá, Italia, Grecia e Israel, está a pocos días de llegar a la Franja de Gaza con el propósito de romper el bloqueo marítimo de Israel sobre esta área. / AFP

La radio pública de Israel informó que Benjamín Netanyahu, primer ministro del país, le solicitará al Consejo de Ministros el próximo domingo, o el siguiente, que aplique algunas conclusiones del Informe Edmond Levy, según el cual las colonias israelíes en territorios ocupados no son ilegales.

La decisión adoptada por Netanyahu sale a la luz justo cuando los ministros más radicales de su partido, Likud, defensor de la construcción de colonias judías, tratan de ganarse a los sectores colonos antes de las elecciones legislativas del próximo 22 de enero.

El Gobierno, de acuerdo con medios locales, adoptará las “partes prácticas” del informe, que abordan los procedimientos de planificación y construcción en Cisjordania, la legalización de enclaves considerados ilegales por Israel y la facilitación a los colonos de la compra de parcelas en ese territorio palestino ocupado.

El ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, ha pedido a Netanyahu que “apruebe de forma completa el Informe Levy”, afirmando que los asentamientos “no son un obstáculo sino un pretexto de los palestinos para seguir rechazando el diálogo”.

Pero, precisamente, una de las condiciones básicas que establecen los palestinos para iniciar un diálogo con Israel es que se suspenda la construcción de colonias en su territorio. El jefe del equipo negociador palestino en la ONU, Saeb Erekat, ha indicado que, de seguirse con la expansión de asentamientos, se llegará a un punto en que los palestinos ya no tendrán territorio para negociar.

A la luz del Derecho Internacional Humanitario (DIH), la ocupación de territorios que realizó Israel después de la guerra de 1967 es ilegal y constituye una de las principales trabas al proceso de paz entre ese país y Palestina.

La ONU ha expedido resoluciones como la 446, llamando a Israel a “que no traslade partes de su propia población civil a los territorios árabes ocupados”. Las sanciones al incumplimiento de ésta y muchas otras resoluciones no se han aplicado debido al veto de EE.UU. en el Consejo de Seguridad.

El Informe Levy, sin embargo, justifica la legalidad de las colonias afirmando que antes del 67 no existía un ente jurídico en ese territorio con una soberanía reconocida por la ley internacional. “Israel no es una potencia ocupante”, dice el informe, porque ningún Estado ejerció su soberanía en Cisjordania, ni siquiera Jordania, que lo gobernó entre 1948 y 1967.

Aún así, algunos internacionalistas consideran que el hecho de tener fuerzas militares por fuera de sus fronteras, en un territorio a donde entraron por la fuerza (aunque no fuera reconocido como Estado por la comunidad internacional), es un acto enmarcado en el concepto de ocupación ilegal según el DIH. El problema es que al debate no se le ha puesto punto final y esta es una de las causas de la prolongación del conflicto palestino-israelí.

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