"Comenzó la primavera palestina"

Israel pide negociar "sin condiciones previas". Palestina asegura que "no volverá a la mesa sin el cese completo de la colonización".

La Muqata, sede del gobierno palestino en la ciudad de Ramala (Cisjordania), estaba a reventar. Miles de palestinos se congregaron en el histórico edificio —que alberga también la tumba del líder Yaser Arafat— con banderas y carteles en mano para recibir a su presidente, Mahmud Abbas. “El regreso del presidente a su patria es el regreso de un héroe, regreso que podría remover las aguas estancadas de Oriente Medio”, decía el editorial del diario palestino Al Quds.

Luego de pedir el viernes a la Organización de Naciones Unidas el ingreso de Palestina como Estado miembro, Abbas, que vive el momento más glorioso de toda su carrera política, no está dispuesto a negociar. O al menos, no sin condiciones. El Cuarteto para Oriente Medio (Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU y Rusia) les propuso a israelíes y palestinos retomar las negociaciones de paz con el objetivo de llegar a un acuerdo final en 2012.

Pero esta proposición no menciona de manera explícita el congelamiento de las colonias en Cisjordania y Jerusalén Este, exigido por los palestinos, ni incluye una referencia clara a las fronteras de 1967. Abbas quiere que una reanudación de las negociaciones con Israel esté basada en las fronteras del 4 de junio de 1967, o sea, que delimiten un futuro Estado de Palestina que incluya a Cisjordania, la franja de Gaza y Jerusalén Este, a la cual los palestinos quieren convertir en su capital.

Abbas insistió: “No habrá negociaciones sin legitimidad internacional ni cese completo de la colonización”. Israel, por el contrario, expresó su disposición de aceptar el plan del Cuarteto para, como lo explicó el ministro de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman, “agradecer” a Estados Unidos su apoyo en las Naciones Unidas contra la reivindicación palestina. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, llamó de nuevo a los palestinos a retomar las discusiones “sin condiciones previas”.

Lo que sigue es un camino lleno de incertidumbres. Hoy, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuya presidencia está en manos de Líbano, comienza a estudiar la propuesta palestina y los tiempos aún no son claros. Entre debates y posibilidades de veto, el estudio podría tardar meses. Según analistas, dentro del seno del organismo los países que se oponen a la solicitud (seis) podrían alargar los debates con la intención de presionar el reinicio de los diálogos. Un grupo de 70 líderes del Congreso de EE.UU. les envió una carta a 31 países para que rechacen lo que calificaron como “acciones unilaterales” palestinas en busca de su adhesión a Naciones Unidas.

Pero Abbas está confiado. Cree que en cuestión de semanas la ONU anunciará su decisión y se despejará el camino: “El mundo aceptó nuestra historia, nuestras aspiraciones y nuestras esperanzas. ¡Comenzó la primavera palestina, levanten sus cabezas, somos palestinos!”.

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