Comienza la ceremonia del 70 aniversario de la liberación de Auschwitz

Los actos de conmemoración iniciaron con un llamamiento a la comunidad internacional para evitar que una tragedia así se pueda repetir.

Supervivientes de Auschwitz y delegaciones de todo el mundo asisten a la ceremonia conmemorativa del 70 aniversario de la liberación del campo de concentración, que comenzó con un llamamiento a la comunidad internacional para evitar que una tragedia así se pueda repetir.

El encargado de inaugurar el acto, que se celebra en una carpa habilitada en el antiguo campo de concentración, fue el presidente de Polonia, Bronislaw Komorowski.

Sus palabras estuvieron precedidas de un concierto de música clásica y, tras su intervención, tres exprisioneros revivirán su experiencia durante el cautiverio en Auschwitz.

Entre los asistentes al acto se encuentran los presidentes de Francia, François Hollande; Alemania, Joachim Gauck; Ucrania, Petro Poroshenko, y Austria, Heinz Fischer.

Además, el rey de los belgas, Felipe, y su esposa Matilde, junto a los monarcas de Holanda, el rey Guillermo-Alejandro y la reina Máxima, asisten hoy a esta ceremonia.

El cardenal arzobispo de Cracovia, Stanislaw Dziwisz, representa al Estado del Vaticano en los actos, mientras el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, encabeza la delegación española.

Tras la ceremonia principal los supervivientes y representantes de las cerca de 50 delegaciones presentes finalizarán el acto con el encendido de velas ante el monumento a las víctimas del campo.

El 27 de enero de 1945 el ejército soviético abría las puertas del infierno en Auschwitz-Birkenau y ponía fin al cautiverio de los 7.000 prisioneros que aún permanecían entre sus alambradas, ya abandonados por los guardianes.

Allí los soldados "rojos" encontraron más de un millón de trajes y vestidos y cerca de ocho toneladas de cabello humano que los nazis aprovechaban, junto con otras partes de los cuerpos de sus víctimas, como si de una gran factoría humana se tratase.

Se estima que más de un millón de personas, en su mayoría judíos, perecieron en Auschwitz y en el campo anexo, Birkenau (Oswiecim y Brzezinka en polaco), debido a las palizas, las cámaras de gas Zyjklon B, el hambre, el agotamiento y las enfermedades.

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