Comienza pulso Obama-Maduro

El mandatario estadounidense llega a Jamaica para proponerles a los países del Caricom, principales beneficiarios del programa venezolano Petrocaribe, un plan energético alternativo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, protagonista de la Cumbre. /AFP

Aunque la presencia de Barack Obama en la VII Cumbre de las Américas en Panamá marcará una nueva era en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina —principalmente por el acercamiento con Cuba—, es la escala previa del mandatario estadounidense la que terminará marcando la agenda, y quizás profundizando las diferencias, de la cita regional.

Antes de llegar a la Cumbre, que por primera vez desde 1994 reunirá a los 35 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), Obama visitará Jamaica. Un viaje de rutina si no fuera por lo que puede provocar en Venezuela, país con el que las tensiones se harán evidentes en Panamá. El presidente Nicolás Maduro aseguró que durante la reunión regional le entregará a su homólogo estadounidense una carta respaldada con 8 millones de firmas de venezolanos que le exigen a Washington derogar el decreto por el cual declara “emergencia nacional” tras considerar la situación de Venezuela una “inusual y extraordinaria amenaza para la seguridad estadounidense”. Sin embargo, Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para América Latina, aseguró que su gobierno no planea discutir sobre Venezuela.

Un tema que, a pesar de los planes de la Casa Blanca, podría ser inevitable, más aún luego de Jamaica. El día anterior al inicio oficial de la VII Cumbre de las Américas en Panamá, Obama les ofrecerá a los países caribeños más apoyo para reducir su dependencia energética de Venezuela.

El mandatario estadounidense se reunirá con los líderes del Caricom (integrada por Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Granadinas, Surinam y Trinidad y Tobago) para presentarles una iniciativa de seguridad energética para la región. Una propuesta que ya se había discutido en enero en Washington, dentro de la primera Cumbre de Seguridad Energética en el Caribe liderada por el vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, y que había generado un profundo malestar en Venezuela, pues es vista como una alternativa a Petrocaribe, el programa lanzado en 2005 por el entonces presidente venezolano Hugo Chávez, para exportar petróleo barato a esa región a cambio de efectivo, bienes y servicios.

“Esta iniciativa es buena por sí misma. No se trata de Petrocaribe y no se trata de ninguna otra iniciativa”, dijo Amos Hochstein, enviado especial de asuntos energéticos del Departamento de Estado, a la BBC Mundo. “Sí, Petrocaribe ha ofrecido un mecanismo financiero, pero con estos precios, estos son la oportunidad y el momento correctos para poder avanzar hacia un nuevo futuro que no sólo esté reemplazando la gasolina y productos de crudo de Venezuela, sino que en vez cree ese nuevo paradigma de seguridad energética”, agregó.

Hasta 2013, según cifras reveladas por el gobierno venezolano, los países miembros habían recibido 232 millones de barriles. El programa le ha costado al país US$22.100 millones, mientras que los países de Petrocaribe acumulaban más de US$11.000 millones en deuda hasta 2013, de acuerdo con números de Pdvsa. El gobierno venezolano revela que el país exporta 100.000 barriles diarios a los países del bloque, lo que genera una factura de 4.000 millones de dólares, de la cual una parte se paga en “efectivo” y el resto con bienes y servicios, por lo general alimentos.

El Departamento de Estado señala que la caída de los precios del petróleo tiene al gobierno venezolano pasando aprietos económicos, por lo que la región debería empezar a mirar una alternativa como EE.UU. Pese a que Venezuela promete continuar el programa, sus exportaciones petroleras a estos países cayeron cerca de 20% entre enero y octubre de 2014, de acuerdo con la firma de datos comerciales ClipperData LLC, de Nueva York. “Si Petrocaribe llegara a caer debido a los acontecimientos en Venezuela, podríamos acabar con una grave crisis humanitaria en nuestra región”, dijo el secretario de Estado norteamericano, John Kerry.

Según BBC Mundo, la Casa Blanca basa sus pronósticos en un informe del Atlantic Council, que recomienda que “el gobierno de Obama debe adoptar rápidamente una serie de políticas transformadoras para evitar una crisis energética en el Caribe y América Central, dada la posibilidad de que se erosione el apoyo financiero de Venezuela a las importaciones energéticas de la región”.

El presidente Nicolás Maduro niega que Petrocaribe pase penurias por la caída del precio del petróleo y dice que el proyecto del fallecido Chávez “ha provocado las mayores transformaciones positivas en beneficios de nuestros pueblos”. El pasado 10 de marzo le pidió a la organización aprobar la creación de un Fondo de Inversiones Petrocaribe-Alba, donde se haga una inyección de 200 millones de dólares para proyectos de ejecución, relacionados a fuentes de energía alternativa.

Antes de que el presidente Obama emprenda el viaje a Jamaica, la Casa Blanca agregó que la idea no es reemplazar un sistema vigente con otro apoyado por Estados Unidos, sino llevar al Caribe a una “nueva fase en su historia, que dependa de la energía renovable, sea autosostenible y no continúe profundizando su deuda con un único proveedor de energía”. Se anticipa alta tensión en Panamá.