Comienzan en Panamá negociaciones sobre cambio climático

El mayor obstáculo gira en torno el futuro del Protocolo de Kioto.

Negociadores de todo el mundo comenzaron este sábado en Panamá conversaciones dirigidas a destrabar del punto muerto en que se encuentran algunos puntos clave de la conferencia de la ONU sobre cambio climático que tendrá lugar a finales de año en la ciudad sudafricana de Durban.

El mayor obstáculo gira en torno el futuro del Protocolo de Kioto, que exige a los países desarrollados que reduzcan sus emisiones de dióxido de carbono, consideradas las culpables del calentamiento global.

Las obligaciones impuestas por ese tratado a estas naciones terminan en 2012 y todavía no hay un pacto para renovarlas.

Los participantes no esperan el anuncio de ningún acuerdo durante la semana que duran estas negociaciones impulsadas por la ONU en Panamá, pero sí establecer las bases para la conferencia de Durban, que comenzará el 28 de noviembre y es vista como la última oportunidad de tomar una decisión respecto a Kioto.

Dessima Williams, que representa a pequeños estados insulares que temen daños catastróficos por el aumento del nivel de las aguas por el calentamiento global, llamó a todos los negociadores a "avanzar y garantizar la continuidad del Protocolo de Kioto".

"Los países que se toman con seriedad el cambio climático deberían utilizar esta reunión para elevar, no reducir, las expectativas para Durban", afirmó en un comunicado Williams, representante de la isla de Granada ante la ONU.

La Unión Europea, la gran defensora del Protocolo de Kioto, propone una nueva ronda de compromisos bajo el paraguas de este tratado y las economías emergentes, como China (que actualmente es el mayor emisor de gases de efecto invernadero y no tiene ninguna obligación en el texto de Kioto) aprueban la idea.

Pero ninguna otra potencia económica eventualmente afectada por una extensión de los acuerdo de Kioto la apoyan y Canadá, Japón y Rusia son particularmente reacios.

Australia y Noruega han buscado salir del callejón con una propuesta conjunta: que la cumbre de Durban fije el objetivo de alcanzar un nuevo tratado, vinculante, para 2015.

Bajo esta iniciativa, todos los países desarrollados y en desarrollo fijarían su accionar contra el cambio climático y los compromisos aumentarían gradualmente hasta que el nuevo tratado entre en vigencia.

Estados Unidos, el segundo mayor emisor mundial de CO2, es la única potencia económica que rechazó el Protocolo de Kioto y técnicamente no forma parte de las discusiones sobre este acuerdo, por lo que ha asegurado que sólo lo aceptaría si incluye a todos los países, incluida China y otros emergentes.

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