Confusas versiones en caso de colombiana muerta en hotel de Cancún

Autoridades mexicanas dicen que su muerte fue un accidente. Su novio dice lo contrario.

Confusas versiones rodean el caso de la colombiana Sara Ramírez Bonilla, quien según las autoridades mexicanas cayó del sexto piso del hotel Villas del Palmar en Cancún, donde se encontraba hospedada con su novio. (Lea: Investigan extraña muerte de colombiana en Cancún)

En este caso, como en el de la modelo caleña Stephanie Magón, se ponen en entredicho las versiones de las autoridades mexicanas que aseguran que ambas colombianas fallecieron de forma accidental. Sin embargo, en el caso de Sara un testigo (su novio) dice lo contrario. (Lea: Autoridades mexicanas cambian de versión sobre muerte de modelo caleña) 

La madrastra de Sara asegura que la Policía de Cancún manejó de “forma irregular” el procedimiento investigativo de su muerte y entregó a la familia un testimonio que no concuerda, para nada, con lo que el novio de la joven declaró.

Nos han dicho varias historias sobre la muerte de Sara. Que se tiró para suicidarse, que estaba borracha, se resbaló y cayó. Al padre lo llamaron y le dijeron que había unas pastillas en la mesa de noche, que Sara se puso muy nerviosa y se lanzó. Sara lo que tenía era pastillas anticonceptivas y para el dolor de cabeza.  Creemos que a Sara la asesinaron”, dice Lillian Zayas en entrevista con el diario El País de Cali.

El trágico desenlace se produjo el pasado viernes, cuando Sara se encontraba de vacaciones con su pareja, un joven venezolano, con quien mantenía un noviazgo desde hacía tres meses. Ese día decidieron salir a una famosa discoteca.

Según la versión del novio de Sara, él subió a la habitación a bañarse y ella prefirió quedarse en el lobby fumándose un cigarrillo. Cuando el joven notó que Sara no regresó, empezó a buscarla por todo el hotel. “Estaba muy preocupado y pidió que llamaran a la Policía, pero cuando estos llegaron lo encerraron en un cuarto como dos horas. Luego, se encontró el cuerpo de Sara”, relató Lillian.

La madrastra de la joven de 22 años, dijo que, en un comienzo, la familia dudó de ese testimonio, pero ahora después de conocer el informe de las autoridades no duda en decir que “cuando vieron a esa niña sola en el lobby, los mismos corruptos se la llevaron (…) y a él (al novio) lo tuvieron retenido ilegalmente durante dos horas y sus padres tuvieron que pagarle a los policías cinco mil dólares para que lo dejaran libre”.

“Y se lo dijeron así, a rompecara, danos cinco mil dólares y te llevamos al aeropuerto de Cancún para que te largues. Un muchacho de 22 años tuvo la oportunidad de salvarse la vida y no hay aquí dos familias sufriendo”, relató la mujer a El País.

Mientras la Procuraduría de Cancún entregó a medios de comunicación mexicanos la versión de que Sara se había caído del sexto piso en total estado de ebriedad, los padres de Sara exigían una explicación. Fue cuando una nueva irregularidad se presentó, "las autoridades les dijeron que si querían llevarse el cadáver de la joven tenía que ser cremado”.

Sobre la muerte de Sara Ramírez la prensa mexicana no se ha referido. El informe de la autopsia aún no se conoce. Su familia ya está en contacto con la Cancillería de Colombia para pedir que intervenga en la investigación.

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