En qué consiste el control político a Maduro, aprobado por la Asamblea

Los diputados opositores, mayoría en el Parlamento, iniciaron un proceso para determinar la responsabilidad política del mandatario venezolano en el agravamiento de la crisis por la suspensión del referendo revocatorio.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro en Caracas tras la decisión de la AN de citarlo para estudiar su “responsabilidad política”.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro en Caracas tras la decisión de la AN de citarlo para estudiar su “responsabilidad política”.EFE

El Parlamento venezolano, de mayoría opositora, declaró la ruptura del hilo constitucional en el país e inició un proceso para determinar la supuesta responsabilidad política de Maduro, luego de que el poder electoral suspendiera el proceso para un referendo revocatorio presidencial.

La Asamblea aprobó iniciar un “procedimiento” contra Maduro y ordenó a una comisión preparar un estudio “sobre la responsabilidad” penal y política y “abandono del cargo”, una figura prevista en la Constitución para cuando el presidente deja de ejercer sus atribuciones.

Aunque la oposición califique este proceso como “juicio político", lo cierto es que no existe esta figura en la Constitución venezolana. En cambio, de acuerdo con el artículo 222, la AN tiene la potestad de ejercer su función de control mediante investigaciones y la interpelación de cualquier funcionario público en ejercicio de su cargo. En caso de hallarse una irregularidad o una falta en sus deberes, se declara la responsabilidad política.

Pero para llegar a la destitución de Maduro se requieren dos puntos, que desde ya se sabe que no se podrán cumplir: someter el documento de la Asamblea Nacional de responsabilidad política del presidente al Consejo Moral Republicado (Poder Ciudadano), en manos del chavismo.

Y dos, cuando el Consejo ratifique los delitos, debe solicitar el enjuiciamiento a la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, que decidirá si acepta la destitución o la descarta. Pero este organismo ha legislado a favor del gobierno en los últimos meses, así que, no aprobaría la destitución de Maduro. Además declaró a la AN en desacato en agosto, por lo que determinó que sus decisiones serían considerdas “nulas”.

Desde que la oposición ganó la Asamblea, Maduro ha utilizado los poderes judiciales para cortarle sus tareas, haciendo que hoy la Asamblea sea un órgano casi que inexistente.

Datos oficiales revelan que diez textos aprobados por la AN fueron declarados inconstitucionales por el TSJ.