Contra Wall Street y la guerra: protestas llegan a Washington

Casi tres semanas después del principio de las manifestaciones en Nueva York, ya se reúnen varios centenares de personas en Freedom Plaza, situada entre el Capitolio y la Casa Blanca.

"¡Es nuestra primavera estadounidense!", grita un militante desde un estrado armado en Washington, a dos pasos de la Casa Blanca: frente a él, centenares de simpatizantes dan comienzo a una ocupación contra la guerra de Afganistán y la "máquina capitalista" de Wall Street.

Pancartas, sacos de dormir, tam-tams: casi tres semanas después del principio de las manifestaciones en Nueva York, ya se reúnen varios centenares de personas, ecologistas, ex combatientes o simples "decepcionados de Obama", decididos a acampar "hasta que llegue el cambio" en Freedom Plaza (plaza de la Libertad), situada entre el Capitolio, sede del Congreso, y la Casa Blanca.

"Hace un año que estamos trabajando en esta concentración, mucho antes del movimiento 'Occupy Wall Street' (Ocupemos Wall Street), cuenta Lisa Simeone, una de las organizadora de esta manifestación altamente simbólica en el corazón de la potencia estadounidense.

"Sin embargo, su movilización ha amplificado la nuestra: nos inspiramos mutuamente los unos a los otros", explica esta locutora de radio de Baltimore, en Maryland (este).

En el origen del movimiento 'Stop the machine, create a new world' ('Paren la máquina, creemos un mundo nuevo') están pacifistas llegados a la ciudad para manifestarse contra el décimo aniversario del comienzo de la guerra de Afganistán, aunque también más de 150 asociaciones a través del país se han unido a la iniciativa.

"La gente está decepcionada", explica el reverendo Bruce Wright, uno de los organizadores del movimiento que ha llegado desde Florida (sudeste). "Estamos aquí en nombre de la gente de a pie para reclamar nuestros derechos económicos universales: el derecho a tener un techo, una profesión, el acceso gratuito a la salud".

"Nosotros también tenemos nuestra primavera estadounidense", lanzó reivindicando la herencia de la primavera árabe. "Como en el norte de África, en España o Grecia, ¡estamos aquí para reclamar un mundo justo y sostenible!

Ken Mayers es un ex combatiente de Vietnam: "Queremos acabar con el poder de las grandes empresas". "Si el movimiento se transforma en tsunami, ¡puede que funcione!", afirmó mientras se ajustaba su casco militar. "La Freedom Plaza es como la plaza Tahir en Egipto o la plaza Sintagma en Atenas!"

Como hilo musical, un concierto de "Raging grannies" (las abuelas sin cadenas), una treintena de señoras, entre las cuales varias llevaban pantalones muy cortos entonaban una canción casera: "Hemos gastado millones para enviar nuestros hijos a la guerra, ¡devolvednos el dinero!

Los manifestantes que siguieron el día anterior los talleres de desobediencia civil recibieron la autorización de quedarse cuatro días en la plaza pero muchos, como esta anciana hippie, afirman querer quedarse "¡hasta que llegue el cambio!".

Las protestas contra el poder empresarial en Estados Unidos se extendieron también a la ciudad de Washington este jueves, con varios cientos de personas ocupando Freedom Plaza, fuera de la municipalidad, para pedir reformas progresistas.

Desde el día 1 de octubre, un grupo separado, pero con ideas similares al neoyorquino, llamado "Occupy DC" ('Ocupemos el Distrito de Columbia, Washington) ha reunido alrededor de unas 30 personas diariamente en la Plaza McPherson con la calle K noroeste, donde poderosos lobbies mundiales tienen sus sedes.

Sin embargo, estas personas fueron luego eclipsadas en número por 'Stop the machine', un grupo que se originó hace un década con la oposición a la invasión de Afganistán en octubre de 2001 y a la posterior guerra de Irak.