'Contraté a una empleada ilegal'

Mark Harper dice en una carta que no sabía que la colombiana que hacía la limpieza era indocumentada.

Mark Harper, ministro de Inmigración británica desde 2012 hasta el pasado fin de semana. / Flickr: ukhomeoffice

Mark Harper se perfilaba como futuro primer ministro británico. Su hoja de vida impecable lo llevó a ser nombrado secretario de Estado (ministro) de inmigración del gobierno de David Cameron en 2012. Desde esa posición impulsó en el Parlamento la polémica nueva ley que refuerza los controles sobre los inmigrantes y penaliza a quienes contraten a personas sin papeles. Además, aprobó la campaña de publicidad que incluía afiches con consignas como “Vete a casa o serás detenido”.

Harper violó la ley que él mismo promovió y por eso renunció. El ministro contrató en 2007 a una colombiana indocumentada para hacer la limpieza, sin percatarse de que era ilegal. En su carta de dimisión, Harper dice que contrató a la mujer en abril de 2007, pero que sólo descubrió que no tenía un permiso de residencia el 6 de febrero de este año, cuando pidió una nueva comprobación a las autoridades migratorias sobre su empleada. Cuando las pesquisas señalaron que no tenía permiso de residencia, el ministro decidió presentar su renuncia.

“Aunque he cumplido la ley en todo momento, considero que como secretario de Estado de Inmigración que está impulsando en el Parlamento un endurecimiento de nuestras leyes de inmigración, debería cumplir con estándares más altos que los que se esperan de otros”, indica Harper en la misiva. Por ello, anuncia su intención de abandonar su cargo y continuar trabajando como diputado del Partido Conservador “en un segundo plano”. “Siento cualquier vergüenza que haya causado”, indica.

El exministro asegura en su comunicación que desde que empleó a la colombiana examinó sus papeles en varias ocasiones, pero los documentos resultaron falsos. Si bien Harper no tendrá que pagar las 5.000 libras que contempla la ley por emplear a una ilegal, sí tendrá que enfrentar una multa por no guardar una copia de todos los documentos que le mostró la empleada.

La mujer no identificada de Colombia proporcionó nuevas copias de los documentos el martes pasado, según revela la prensa de ese país. Pero cuando Harper le pidió a su oficina privada comprobar los detalles con las autoridades de inmigración, éstas le dijeron que no tenía permiso indefinido para permanecer en el Reino Unido.

Fuentes del Gobierno le explicaron al Daily Mail que “no podían explicar cómo la limpiadora llegó a estar en posesión de una carta que dio datos falsos sobre su derecho a estar en el país”. Sin embargo, una investigación previa del Gobierno demostró que los inmigrantes ilegales pueden obtener pasaportes y “una documentación de soporte” con relativa facilidad.

Los registros británicos señalan que “la limpiadora no identificada” —quien habría recibido al menos 2.000 libras de parte del ministro Harper, antes de que se revisaran los papeles a comienzos de este mes— está sujeta ahora a una acción legal de parte de funcionarios de Inmigración.

Cuentas hechas por la prensa británica señalan que los contribuyentes pagaron miles de libras por los servicios de limpieza del señor Harper. En 2007-08 él pidió casi mil libras para sus gastos parlamentarios de limpieza y planchado de ropa. Con el proyecto de ley aprobado el siguiente año, el presupuesto aumentó a 1.262 libras. Según los recibos que el exministro entregó, la limpieza semanal por tres horas de trabajo ascendía a 30 libras.

El debate está abierto en el Reino Unido. David Hanson, del partido laborista, describió la decisión de renunciar del exministro como “decente”, pero añadió: “Tal vez el Gobierno debe pensar muy cuidadosamente cómo abordar este tema, ya que es claro que hay límites en la eficacia de confiar en el empleado y sería tarea del empleador comprobar si es un inmigrante ilegal”. En 2009, el fiscal general de Trabajo fue multado con 5.000 libras por emplear una mujer de Tonga que se encontraba en el Reino Unido de manera ilegal.

Cameron aceptó la renuncia en otra carta en la que afirma que comprende los motivos de su dimisión y expresa su pesar por la misma. “Se te va a echar de menos y espero que puedas volver pronto a prestar tus servicios en primera línea”, señala Cameron. Ambas misivas fueron publicadas en la web oficial del Gobierno británico.

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