Correa descartó alerta de tsunami tras fuertes réplicas en Ecuador, devastado por terremoto en abril

El Gobierno ecuatoriano suspendió las clases en colegios de las provincias costeras de Esmeraldas y Manabí, afectadas por los sismos que habrían causado daños materiales.

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El Gobierno de Ecuador suspendió este lunes las clases escolares en las provincias costeras de Esmeraldas y Manabí, afectadas esta noche por dos fuertes sismos con epicentro en la misma zona devastada por un potente terremoto el pasado 16 de abril.

Así lo señaló el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, a la Televisión Pública de Ecuador que lo contactó para conocer detalles sobre las sacudidas.

El Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional informó de que a las 21.01 hora local (02.01 GMT del lunes) registró un sismo de 5,9 grados de magnitud (en la escala abierta de Richter) cerca de la localidad costera de Muisne, en el sur de Esmeraldas. (Lea: Sube a 646, cifra de muertos por terremoto en Ecuador)

Diez minutos más tarde, otro de 6,2 grados de magnitud (en la escala abierta de Richter) ocurrió en la misma zona, seguida de otras réplicas de menor magnitud.

El presidente Correa confirmó que no se ha generado ninguna alerta de tsunami y que, de momento, tampoco se han reportado daños materiales ni personales.

El mandatario señaló que se ha activado el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) en la Esmeraldas para atender la situación y afirmó que varias poblaciones del sur de esa provincia han sufrido cortes de energía, sobre lo que ya trabajan las instituciones respectivas para restablecer el servicio.

"Por prudencia, por precaución, hasta inspeccionar las escuelas, se va a dar la orden -acabo de hablar con el ministro de Educación (Augusto Espinosa)-, para suspender las clases mañana en Manabí y Esmeraldas", remarcó Correa.

Explicó que con las réplicas, algunas instituciones educativas, que ya soportaron el rigor del terremoto de abril, pudieron sufrir nuevas daños, por lo que se harán inspecciones a todos los centros escolares de las dos provincias.

El mandatario insistió en su llamado a la calma de la población, pero comentó que las sacudidas de hoy fueron fuertes e incluso se sintieron en Quito.

"Acá, en Quito, se sintió bastante fuerte" y "es de imaginarse" lo que fue para la gente que habita en la zona epicentral como Muisne, que ya fue sacudida con dureza durante el terremoto de mediados de abril, agregó.

"Entendiendo ese temor, reiteramos el llamado a la calma, todo el mundo sabe qué hacer", apuntó Correa y recordó que había "toda una institucionalidad lista para actuar".

"Estamos atravesando épocas duras, la naturaleza nos está poniendo a prueba", apostilló el mandatario ecuatoriano.