Correa propone envío de observadores internacionales a Siria

El gobierno ecuatoriano ha expresado su solidaridad con el régimen de Al Asad y aseguró que no se va a quedar "de brazos cruzados" en su apoyo al pueblo sirio.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, propuso que se envíen observadores internacionales a Siria para examinar la situación que se vive en este país, en una entrevista transmitida por el canal de televisión catarí Al Yazira.

"Hay que enviar observadores internacionales para asegurarse de la situación allí", afirmó Correa, que rechazó una intervención militar internacional en Siria durante la entrevista, que fue efectuada en inglés y traducida al árabe.

"La violencia tiene que ser la última opción -agregó el mandatario-, pero algunos países para salvaguardar sus intereses recurren a la violencia como primera opción".

Aun así, no descartó que pueda haber una persecución judicial del presidente sirio, Bachar al Asad, si se demuestra que ha cometido algún error, pero rechazó el envío de "aviones para bombardear Siria".

Esta declaraciones se producen tres días después de que el subsecretario de Exteriores ecuatoriano, Pablo Villagómez, viajara a Damasco junto a otros representantes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

Durante su visita, la ALBA expresó su solidaridad con el régimen de Al Asad y aseguró que no se va a quedar "de brazos cruzados" en su apoyo al pueblo sirio.

En la entrevista con Al Yazira, Correa también afirmó que Ecuador está en contra de "la injerencia extranjera en cualquier país con soberanía, especialmente Libia", y por ello considera que "los libios tienen que solucionar sus problemas solos".

En su opinión, la intervención de la OTAN no está justificada: "Si (el exlíder libio Muamar el) Gadafi hubiera cometido crímenes contra su pueblo y la humanidad lo tendrán que juzgar ante un tribunal internacional reconocido", agregó.

Correa aseguró que aceptan "las intervenciones pacíficas" y que éstas pueden servir positivamente, incluso en casos como el de Siria.

En cuanto a la situación de América Latina, dijo que vive ahora "un cambio" en la relación con EE.UU., que antes efectuaba prácticas de dominación e imperialismo en esta zona, que han ido desapareciendo.

Respecto al presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que valoran su papel pero consideran que "no ha podido cambiar en el fondo las políticas exteriores de su país".

En la entrevista, Correa también trató la relación de su país con Irán, al que consideró "un país amigo extranjero como EE.UU. y Catar".

"Damos la bienvenida a cualquier ayuda de Irán, al igual que a cualquier ayuda que ofrece Catar y EEUU", dijo el presidente, quien matizó que no se trata ni de ayudas ni de caridad.

Sobre los recelos que despierta en Occidente Irán, Correa se mostró firme: "No pedimos permiso de ningún país para mantener relaciones amistosas con cualquier país del mundo porque somos un país con soberanía".