Corte Suprema de EE.UU. volverá a pronunciarse sobre estatus de Jerusalén

La polémica surge por el caso planteado por los padres de un estadounidense nacido en Jerusalén que pretenden incluir la mención "Israel" en su pasaporte.

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este lunes aceptar el caso planteado por los padres de un estadounidense nacido en Jerusalén que pretenden incluir la mención "Israel" en su pasaporte, discutiendo así nuevamente el controvertido tema del estatus de la ciudad.

El caso de Menachem Zivotofsky, que ya fue debatido en 2011, se encuentra en el centro de la disputa entre la administración de Barack Obama y el Congreso por la pertenencia o no de Jerusalén al Estado de Israel.

El joven nació en 2002 en la ciudad de Medio Oriente, de padres estadounidense. Su pasaporte tiene la mención "nacido en Jerusalén", pero sus padres quieren agregarle "Israel". Sin embargo, la comunidad internacional, Estados Unidos incluido, no reconocen la soberanía del Estado hebreo sobre Jerusalén.

La alta Corte aceptó examinar la constitucionalidad de una ley federal firmada en 2002 por el expresidente George W. Bush que autoriza a un ciudadano estadounidense que nació en Jerusalén llevar la mención "Israel" en el pasaporte. No obstante, Bush acompañó la firma de la ley con una declaración que condenaba la decisión del Congreso, "una injerencia inaceptable en el poder constitucional del presidente de conducir la política exterior del país".

La cuestión de saber si la ley de 2002 infringe las prerrogativas del Ejecutivo sobre el Legislativo en materia de política extranjera estará en el corazón de la audiencia de la Corte Suprema durante su próximo periodo de sesiones, que comienza en otoño (boreal).

En marzo de 2012, la Corte Suprema juzgó como admisible el caso de los padres que querían que se mencionara "Israel" en el pasaporte de sus hijos, sin pronunciarse sobre el fondo del asunto.

La administración Obama, a través de su abogado, estimó que el reconocimiento de Jerusalén como ciudad israelí daría por sobreentendido un reconocimiento de la ciudad como capital del Estado hebreo.