'Creemos firmemente en la solución de dos Estados'

Para Munjed Saleh, Colombia es muy amigo de la Autoridad Nacional Palestina, a pesar de que no ha votado a favor del reconocimiento de Palestina en la ONU.

Palestinos inspeccionan un cráter que dejó el ataque israelí a Al-Bureij, centro de la Franja de Gaza, luego de que un grupo de militantes dispararan 11 rockets la semana pasada.   / AFP
Palestinos inspeccionan un cráter que dejó el ataque israelí a Al-Bureij, centro de la Franja de Gaza, luego de que un grupo de militantes dispararan 11 rockets la semana pasada. / AFP

En las últimas semanas Palestina ha intensificado su actividad diplomática en todo el mundo para convencer a varios gobiernos de que voten en la Asamblea General de la ONU por su admisión como Estado observador no miembro. Aunque la votación no tiene aún fecha, fuentes de la Organización para la Liberación de Palestina le dijeron a la agencia Efe que Panamá, Guatemala y Colombia serán los únicos países de América Latina que no apoyarán la admisión. El Espectador entrevistó al embajador Munjed Saleh, ministro adjunto de Relaciones Exteriores de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para las Américas. Saleh, nacido en Naplusa, es egresado de lenguas extranjeras de la Universidad de La Habana y Ph.D. en relaciones internacionales de la Universidad Complutense de Madrid.

¿Qué opina de la posición de Colombia en relación con el no reconocimiento del Estado palestino, a diferencia de los demás países de América del Sur que lo han hecho?

Colombia es muy amiga de Palestina. Tenemos plenas relaciones con una misión en Bogotá desde 1998. Es cierto que es el único país que no ha reconocido a Palestina como Estado independiente, pero la relación es muy buena. Estuve con el presidente Abás en Bogotá, en noviembre pasado. Colombia siempre ha apoyado la causa palestina.

¿Ve la posibilidad de un acuerdo de paz negociado con Israel?

Todo el mundo habla del acuerdo, especialmente el gobierno de Israel, que habla mucho y hace poco. Pienso que el actual gobierno de Israel del Likud, en el que los colonos tienen una representación importante, se ha inclinado hacia una autonomía económica, pero no a una solución política con los palestinos. La idea de Netanyahu es mantener la ocupación y fomentar mejoras económicas, por eso está dando permisos a la población palestina para ir de compras a Israel, pero no está interesado en una salida negociada. Con su política y los asentamientos ilegales, Israel se está tragando un tercio del territorio palestino.

¿Cómo puede Israel negociar con la ANP cuando Hamás, que controla Gaza, no reconoce a Israel y ha rechazado cualquier negociación?

Hamás es una opción que le conviene a Israel, pero no a nosotros. Cuando Abás planteó una reconciliación con Hamás, Netanyahu le dijo a Abás: “O Hamás o nosotros”. De darse, cualquier salida negociada compromete a toda Palestina. Israel está muy contenta porque Hamás controla Gaza. Abás está tratando de lograr un acercamiento con Hamás para adoptar la lucha pacífica, a lo que Hamás ha accedido.

¿La Primavera Árabe ha afectado al conflicto palestino israelí?

La Primavera Árabe, en su esencia, es un movimiento social de rechazo de los pueblos árabes a sus gobiernos y aún no se puede emitir un fallo definitivo acerca de los resultados. La causa palestina quedó relegada porque los pueblos árabes no tienen posibilidad de afectarla. Sin embargo, a largo plazo, la Primavera Árabe podría beneficiar a los palestinos.

¿Cómo ve la solución de dos Estados?

Somos una entidad bajo ocupación. Israel tiene todo y está pidiendo más; nosotros no tenemos casi nada y sólo estamos pidiendo nuestros derechos. De lo que acordamos en Oslo en 1993 se ha materializado muy poco. Lo único que queremos es un Estado independiente en Cisjordania y Gaza, con Jerusalén oriental como su capital.

¿La ANP apoya la campaña de boicot a Israel?

El presidente Abás ha dicho que no tenemos ningún interés en deslegitimar a Israel. Sólo queremos legitimar a Palestina. Hemos reconocido a Israel y queremos ser buenos vecinos.