¿Crisis alimentaria en Venezuela?

Hace un año, cuando el índice de escasez llegó a casi uno de cada tres productos, el gobierno venezolano dejó de publicar esa incómoda medición que elaboraba el Banco Central.

AFP

Ahora, a pesar de que no existe una medición oficial, los sondeos de algunas compañías y el reclamo cada vez más generalizado de la sociedad revelan un empeoramiento de los indicadores.

“En los próximos tres meses se verá más desabastecimiento”, aseguró el analista político y economista Luis Vicente León, directivo de la consultora Datanálisis, y enumeró como causas los errores en el manejo de una crisis agravada por el derrumbe del precio del petróleo, que redujo de US$70.000 millones a US$35.000 millones los ingresos en divisas del país. Ante esa situación, lo que el Gobierno “ha hecho es reducir la asignación (de divisas) a sectores productivos y generar baches de producción graves. Y con esos baches en los próximos tres meses se verá más desabastecimiento”.

Sin divisas, los sectores productivos se han visto incapaces de importar bienes claves para su ciclo de producción, por ejemplo fertilizantes y repuestos de maquinaria. Esto se ha traducido en una reducción de la producción de carnes y cereales, entre otros artículos claves para las familias venezolanas.

En enero y febrero hubo una leve mejora en el abastecimiento gracias a bienes importados por el Gobierno, que busca defender los progresos en materia de alimentación durante la década y media de la Revolución Bolivariana, uno de cuyos grandes logros es haber sacado de la desnutrición a millones de ciudadanos. Sin embargo, los expertos indican que se espera un mayor desabastecimiento, porque depender de las importaciones mientras el aparato productivo nacional está paralizado resulta insostenible.

A pesar de la falta de productos básicos en algunos supermercados, sobre todo los de regiones apartadas del país, el presidente Nicolás Maduro sigue defendiendo que hoy el 95% de los venezolanos ingiere tres comidas diarias. A su llegada de la Cumbre de las Américas volvió a denunciar una “guerra económica” en su contra y amenazó a empresarios con “radicalizar la revolución” y fiscalizar a quienes “siguen dedicándose a entorpecer el abastecimiento”.