Cuba, Irán y Siria siguen en lista de patrocinadores de terrorismo

Según un informe presentado por el Departamento de Estado de EE.UU.

El Departamento de Estado de Estador Unidos advirtió este martes que Irán es "el principal patrocinador de la actividad terrorista mundial", por su capacidad de apoyo "a grupos terroristas y militantes en Oriente Medio", mientras que Al Qaida está en un "camino de declive".

En su informe sobre terrorismo en 2011, el Departamento de Estado destaca el declive de Al Qaida luego de la muerte de sus principales líderes (como Osama Bin Laden) pero advierte que sus grupos afines son una amenaza creciente en algunas regiones vulnerables.

Washington mantuvo además a Cuba en su lista negra de países que patrocinan el terrorismo, tal y como lo tiene registrado desde 1982, por lo que no puede recibir ayuda económica de Estados Unidos ni gozar de beneficios comerciales ni tratados financieros

El documento afirma que miembros de la organización separatista armada vasca ETA "siguen residiendo en Cuba" y que informes de prensa señalan que "el gobierno cubano proveyó asistencia política y cuidado médico" a miembros de las Farc, pero concede que no hay indicios de que haya entregado armas o entrenamiento a estos grupos.

Entretanto, Irán "siguió siendo un activo patrocinador del terrorismo en 2011 y aumentó su actividad relacionada con el terrorismo", afirma el documento. El objetivo de Irán "fue probablemente sacar provecho de la incertidumbre política que apareció por la Primavera Árabe, además de una respuesta al aumento de la presión internacional sobre Teherán". Según el informe, Irán facilitó armas y entrenamiento a miembros de Hamás, Hezbolá y los talibanes.

La rama iraquí se ha "recuperado" y "parece que se está expandiendo a Siria, donde estaría intentando explotar la revuelta contra el régimen del presidente Bashar al Asad".

Según el informe, en 2011 hubo más de 10.000 ataques terroristas en el mundo, registrados en 70 países que provocaron unas 12.500 muertes. Pero estos datos reflejan una caída por quinto año consecutivo, con un descenso de los atentados de 12% respecto de 2010 y 29% desde 2007.

Para el gobierno de los Estados Unidos 2011 fue un "año extremadamente significativo en cuanto a lucha contra el terrorismo", no sólo por la muerte de Bin Laden, sino por las revoluciones de la Primavera Árabe, en las que millones de ciudadanos exigieron cambios en Oriente Medio sin mencionar "la visión incendiaria del mundo de Al Qaida".

El documento también manifestó la preocupación de Estados Unidos por las actividades de Boko Haram en Nigeria, que presuntamente tiene conexión con Al Qaida, así como por la situación en la península del Sinai, en Egipto, donde se han formado grupos de militantes que afirman tener contacto con Al Qaida.

Advierte el informe que a pesar de la caída de Bin Laden y de otros terroristas debilitaron a Al Qaida -cosa que le será difícil revertir"-, "hemos visto crecer grupos afines a esta red terrorista en el mundo".