Cuestionan independencia de la ONU en Siria

El periódico inglés The Guardian publicó un reporte en el que acusa a la organización de contratar con empresas e instituciones cercanas al régimen de Bashar al Assad que, en muchas ocasiones, tienen sanciones de la Unión Europea o de Estados Unidos.

Un rescatista asiste a un niño, víctima de un bombardeo en la ciudad de Aleppo, Siria.AFP

Una investigación del periódico inglés The Guardian pone en entredicho la independencia y la transparencia de las operaciones de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas en Siria. El reporte asegura que la ONU ha entregado millones en ayuda a organizaciones que están bajo el directo control del régimen de Bashar al Assad o de personas muy cercanas a éste.

Buena parte de este dinero ha sido entregado, o es manejado, por compañías y organizaciones de caridad que están en listas negras del gobierno de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE), asegura el documento.

El documento cita personas que, desde el anonimato, señalan que la independencia del organismo multilateral está comprometida y que sus nexos con el régimen del Al Assad son demasiado cercanos.

Por ejemplo, la investigación señala que el gobierno sirio ha recibido al menos US$13 millones para incrementar la producción de la agricultura en el país. La UE ha vetado la cooperación con los departamentos encargados de estas tareas en Siria por miedo a que el dinero no sea usado de la forma adecuada.

Este también es el caso del organismo encargado de producir combustible en Siria (y que está bajo el control del gobierno central), que ha recibido al menos US$4 millones en ayuda de las Naciones Unidas.

El análisis también mostró que las agencias de la ONU ha realizado negocios con 258 compañías sirias por valores que van desde US$54 millones hasta US$30.000. “Muchas de estas empresas pueden tener vínculos con Al Assad”, dice la investigación.

La ONU ha asegurado que el escenario de guerra en Siria, que ha supuesto desplegar la operación de ayuda humanitaria más grande de su historia, los obliga a trabajar con una lista muy corta de socios, muchos de ellos bajo el obligatorio control del gobierno.

Este es el caso, por ejemplo, de los casi US$10 millones que la ONU pagó, entre 2014 y 2015, por el hospedaje de su personal en Damasco, que se hace en el hotel Four Seasons. Tres tercios del establecimiento son controlados por el Ministerio de Turismo de Siria.

Esta no es la primera vez que la ONU es acusada de tener una relación demasiado cercana con el régimen de Al Assad. En junio de este año, la organización Campaña por Siria publicó un informe, apoyado por más de 50 organizaciones, en el que se afirmaba que Naciones Unidas había cedido a las presiones del gobierno acerca de no entregar ayuda humanitaria en las áreas que controlan los grupos rebeldes, contribuyendo así a la muerte de miles de civiles.