David contra Goliat

Los chavistas celebran desde ya la victoria de Nicolás Maduro. La oposición buscará ganar los votos del 19% de abstención que hubo en las pasadas elecciones.

Henrique Capriles inscribió su candidatura mediante un representante. No logró llegar al CNE. / AFP
Henrique Capriles inscribió su candidatura mediante un representante. No logró llegar al CNE. / AFP

“Hay una jugada de dominó a la que en Venezuela le llamamos 'paso y gano'. Consiste en dejar pasar una vuelta para asegurar el triunfo. Eso es lo que debió hacer Henrique Capriles. Pero no, él se enloqueció, se lanzó, cree que le va a ganar a este ejército de chavistas. Se va a quedar con todas sus fichas en la mano”, así hablaba Carlos Escalona, un venezolano de 60 años, mientras a unos 200 metros el presidente interino y ahora candidato presidencial, Nicolás Maduro, daba un discurso para formalizar la inscripción de su candidatura. El centro de Caracas se paralizó con una multitud de chavistas en las calles que rodean el Consejo Nacional Electoral (CNE).

El eslogan de la campaña de Maduro es una canción que cantó Hugo Chávez antes de irse a Cuba. La imagen de la campaña de Maduro es una foto de Chávez, con la firma de Chávez. En un discurso pronunciado la noche del domingo, el presidente encargado dijo Chávez 44 veces en 27 minutos. “¿Y cómo quieren que se llame nuestro comando de campaña?”, preguntó Maduro a la multitud. Hugo Chávez, por supuesto. Aunque las calles están abarrotadas de estas imágenes, se supone que las campañas presidenciales no pueden iniciar sino desde el 2 de abril.

“La cuestión del pueblo con Chávez era amor. Pero el amor muere. Háblele a cualquiera aquí del socialismo, de la economía, no tienen idea… sólo están enamorados”, dice Escalona, que es chavista pero de los críticos, porque también los hay. “La subida de los precios afecta sobre todo a los pequeños comerciantes, los de las clases populares. Ese vendedor de guarapo, por ejemplo, tiene que pagar hoy 20 bolívares por el azúcar, que hace tres meses costaba 10. En todo caso está disfrazado de Chávez y va a votar por Maduro. Por amor. Cuando Maduro empiece a tomar decisiones, de pronto pasamos al odio”, concluye.

El presidente encargado anunció que la próxima semana se profundizará el plan de desarme en el país e invitó a la población a colaborar con este proyecto dirigido a reformar la seguridad ciudadana. Minutos después, sin embargo, preguntó: “¿Quién está listo para tomar un fusil y luchar conmigo contra el imperialismo?”. Y la marea roja levantó las manos. Cuando Maduro habla de imperialismo, se refiere también a la oposición.

Luego vendría la inscripción de Henrique Capriles, el candidato de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD). Alrededor del CNE una multitud roja se mantenía en pie entonando consignas en contra de la oposición. Habían bloqueado temporalmente el paso para la llegada del aspirante opositor. Al final, fueron los representantes de los partidos de la MUD quienes inscribieron su candidatura.

Entre los que inscribieron a Capriles estaba el secretario general de la Unidad Visión Venezuela, Ómar Ávila. ¿Y usted no cree que este es la lucha de David contra Goliat? “Tenemos un candidato muy valiente. Evaluamos otros, pero ninguno alcanzaba siquiera el margen de error en las mediciones electorales. Recuerde que Capriles no es solo él, en la MUD hay 14 organizaciones políticas fijas que luchan por sacar al país de este atolladero. En las elecciones de octubre Chávez tuvo el 56% y Capriles el 44%, con base en la participación. Pero hubo un 19% de abstención. Son unos votos críticos por los que vale la pena luchar”, responde.

En medio de tanta euforia por la muerte de Chávez, cualquier acto de campaña de Capriles puede ser visto como una provocación. El simple hecho de intentar llegar al CNE para inscribir su candidatura exacerbó los ánimos chavistas.