De Guantánamo a Australia

El país está conmocionado por la revelación de terribles maltratos a jóvenes en un reformatorio.

Este es uno de los niños torturados en la correccional en Australia.  / EFE
Este es uno de los niños torturados en la correccional en Australia. / EFE

Australia no sale de la conmoción. La cadena ABC en el programa Four Corners reveló videos que muestran el maltrato que sufrían los niños en Don Dale, un centro de detención de menores que fue cerrado en el año 2015, luego de un escándalo por la utilización de gas lacrimógeno contra los menores.

Pero eso no es nada frente a lo que reveló el programa. Uno de los videos muestra a varios guardias tapándole la cabeza a Dyllan Voler, de 17 años, encadenado a una silla por los tobillos, las muñecas y el cuello y abandonado allí durante dos horas, con una capucha en la cabeza.. Las imágenes traen a la memoria otros abusos carcelarios como Guantánamo o Abu Ghraib.

El gobierno australiano ordenó una investigación. El primer ministro, Malcolm Turnbull, se mostró “horrorizado” por las imágenes difundidas por la cadena pública ABC. “Como todos los australianos, estoy profundamente impactado, impactado y horrorizado por esas imágenes que muestran los malos tratos a niños del centro de detención Don Dale”, afirmó.

El gobierno va a crear una comisión de investigación en colaboración con las autoridades del Territorio del Norte. “Necesitamos una investigación exhaustiva, rápida, para esclarecer lo ocurrido y la cultura que ha permitido que se produzca y se mantenga escondido durante tanto tiempo”, según el primer ministro.

Los videos también muestran a los guardias desnudando a los adolescentes, entre los cuales hay numerosos aborígenes, y rociándolos con gas lacrimógeno. Otros son recluidos en aislamiento durante semanas.

Las escenas fueron filmadas en 2014 y 2015. ABC no ha revelado cómo las consiguió, en nombre de la protección de las fuentes. El Territorio del Norte tiene una de las tasas más elevadas de criminalidad en Australia, y los aborígenes representan más de dos tercios de la población carcelaria.

Según Amnistía Internacional, los niños aborígenes tienen 26 veces más de posibilidades de ir a prisión que otros niños, por la falta de oportunidades educativas, elevado desempleo y toxicomanías.

La oenegé Human Rights Watch (HRW) aseguró que hacía mucho tiempo que pedía al gobierno que reaccionara a los abusos cometidos en los centros de detención para delincuentes juveniles. La situación en el Territorio Norte, afirma HRW, no es más que la punta del iceberg.