'Debilitar a Hamás'

Tropas israelíes buscan a los jóvenes en distintos puntos de Cisjordania. Más de 150 palestinos han sido arrestados.

Gilad Shaar (izq.), Naftali Frenkel (c.) y Eyal Yifrah, tres estudiantes israelíes que habrían sido secuestrados el jueves en la noche. / EFE

Las autoridades israelíes intensificaron su operación de rescate de tres jóvenes judíos secuestrados el jueves por la noche, cuando regresaban a sus hogares desde una escuela religiosa en una colonia israelí en Cisjordania. Las fuerzas de seguridad dicen haber detenido ya a más de 150 palestinos en el operativo, entre ellos al presidente del Parlamento palestino, Aziz Dweik, así como a otras figuras claves del grupo islamista Hamás. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, asegura tener pruebas de que Hamás llevó a cabo el triple secuestro. Tras una conversación telefónica con Netanyahu, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, condenó, según la agencia de noticias palestina Wafa, “la escalada violenta” de estos últimos días. Se refería tanto al secuestro de los tres jóvenes judíos como al tiroteo israelí que mató a un manifestante palestino el lunes.

Se trata de Ahmed Sabarin, de 20 años. Murió de un disparo durante una refriega en un campo de refugiados próximo a Ramala, sede del gobierno palestino en Cisjordania. Según la cadena Al Yazira, recibió un disparo en el pecho tras arrojar un ladrillo contra los soldados israelíes. Protestaba junto a otros árabes contra la ola de detenciones que se agrava desde el viernes. Mientras las fuerzas de seguridad ampliaban su busca en Cisjordania y, sobre todo, en la zona que rodea la ciudad de Hebrón, la Fuerza Aérea israelí bombardeaba por tercera jornada consecutiva objetivos palestinos en la franja de Gaza.

El primer ministro Netanyahu habló el lunes con Abás por primera vez en casi un año. El palestino tuvo la iniciativa de la llamada. El israelí le pidió colaboración en la búsqueda de los tres jóvenes judíos y, según una nota publicada por el gobierno de Israel, le insistió en los peligros de la reconciliación entre el partido de Abás, Al Fatá, y los islamistas de Hamás. Ambos grupos anunciaron en abril un pacto para superar los siete años de división palestina. Desde la breve guerra civil que libraron en 2007, Hamás ha gobernado en la franja de Gaza y Al Fatá en Cisjordania. En junio han presentado un gobierno de unidad.

Hamás, un grupo considerado terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos, ha rechazado ser autor del secuestro. Otros grupos sí reclamaron la autoría, entre ellos las Brigadas de los Mártires de Al Aksa, relacionadas con el partido de Abás. Israel no ha dado crédito a estas reivindicaciones.

De lo que no cabe duda es de que la operación está sirviendo para mucho más que para debilitar a Hamás. En un análisis publicado en el diario Yediot Ahronot, el mayor de Israel, el experto militar Axel Fisher señalaba que “además de las detenciones directamente relacionadas con el secuestro, se está arrestando al núcleo duro del liderazgo de Hamás en Cisjordania”. El jefe de las Fuerzas Armadas israelíes, Benny Gantz, dijo el domingo por la noche sin tapujos que, además de rescatar a los muchachos, su objetivo es “dañar a Hamás cuanto sea posible”.

El triple secuestro es un desastre de relaciones públicas para Abás y su nuevo gobierno de unidad, que cuenta con el respaldo de Hamás. El tropiezo de Abás es una ganancia para Netanyahu, que ve reforzados ante la opinión internacional sus argumentos contra la reconciliación entre Al Fatá y Hamás. Ha insistido en que esta es 'la verdadera consecuencia' de dicho pacto.

Las víctimas son Gilad Shaer y Naftalí Frankel, ambos de 16 años, y Eyal Yifrach, de 19. Frankel tiene también la nacionalidad estadounidense. Solo uno de los tres procede de una colonia israelí en los territorios ocupados. Uno de ellos pudo llamar por teléfono a la policía: “Nos secuestraron”, dijo.

 

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