Decenas de muertos en una nueva jornada de represión bélica en Siria

Las provincias de Idleb, Homs, Deraa y la periferia de Damasco fueron blanco de bombardeos.

El grupo opositor sirio Comités de Coordinación Local (CCL) denunció la muerte de medio centenar de personas en bombardeos y ataques del régimen Bachar al Asad contra feudos rebeldes, cifra que el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos redujo a 23 civiles.

Según las fuentes opositoras, las zonas más castigadas fueron las provincias de Idleb, Homs, Deraa y la periferia de Damasco, lugares en los que también se registraron duros combates entre rebeldes armados y el Ejército nacional.

El activista Fadi Yasin, de la población de Jan Shijun (Idleb), aseguró a Efe por teléfono que las fuerzas leales al mandatario sirio irrumpieron esta mañana en esa ciudad y practicaron numerosas detenciones.

"La situación es dramática. El agua y la electricidad están cortadas y se ha producido un gran desplazamiento de la población a otras zonas más seguras", agregó Yasin, quien aseguró que en los últimos tres días de asedio han perdido la vida más de una treintena de personas.

En un comunicado, el CCL precisó, por su parte, que las tropas gubernamentales bombardearon con mortero la localidad de Zabadani, en la periferia de Damasco, y destruyeron varias viviendas.

También fueron blanco de bombardeos poblaciones cercanas como Deir al Asafir y Bazina, mientras que en Dariya los soldados irrumpieron con tanques y dispararon de forma indiscriminada, agregó la fuente.

En el feudo opositor de Homs, la poblaciones de Al Quseir y Rastan fueron de nuevo las más afectadas por la represión bélica, denunció la oposición, que reclamó equipamiento médico de emergencia para tratar a los heridos.

Además, indicó que se registraron choques violentos entre las tropas gubernamentales y los combatientes rebeldes en el barrio damasquino de Kafer Susa y en el de Al Shaar en Alepo, la segunda ciudad en importancia del país.

Los opositores también revelaron que las fuerzas de seguridad sirias abrieron fuego para dispersar las protestas que se celebraron en varios puntos del país, como Hama y la ciudad meridional de Al Suaydae.

Pese a la violencia, los grupos revolucionarios sirios convocan cada viernes después de la oración musulmana del mediodía manifestaciones para pedir la renuncia del régimen de Bachar al Asad.

La enésima jornada de violencia y represión coincidió este viernes con la apertura en París de una conferencia de "Amigos de Siria", en la que la comunidad internacional expresó su voluntad de que los crímenes del régimen no queden impunes y recomendó una "acción más fuerte" al Consejo de Seguridad de la ONU.

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