Desalojan a tres familias en el centro de Madrid con excavadora

La vivienda se había convertido en un símbolo para el movimiento de los Indignados, con el que denunciaban la corrupción, austeridad y especulación bancaria e inmobiliaria

AFP

Tres familias que se resistían a abandonar su casa en el centro de Madrid fueron desalojadas este viernes de su vivienda con ayuda de una excavadora, que en pocas horas convirtió el lugar en escombros, el cual era el principal símbolo del movimiento de los Indignados.

"Llegaron sin avisar", aseguró Ángeles Gracia González de 41 años, quien vivía en esta casa con sus dos hijos de 10 y 22 años, sus padres, de 79 y 80 años, y su hermana y sus dos hijos.

Según los grupos antideshaucios que asistieron al derribo, los muebles los dejaron en la calle a primeras horas del día y donde estaba la casa, ahora queda un solar con algunos escombros, los cuales cobijaban a la familia hace cincuenta años.

Decenas de militantes del movimiento "Stop Deshaucios" trataron detener el proceso subiéndose a la excavadora. Hasta el momento, sólo dos de los once detenidos por la policía en las protestas continúan en los calabozos de la policía.

La casa de la calle Ofelia Nieto, en el popular barrio de Tetuán, se había convertido en un símbolo para el movimiento de los Indignados, nacido el 15 de mayo de 2011 con el que denunciaban la corrupción, austeridad y especulación bancaria e inmobiliaria.

El dato

Centenares de simpatizantes se movilizaron durante una quincena de días en agosto de 2013 para evitar la demolición, que responde a un nuevo plan de urbanismo de la alcaldesa de Madrid Ana Botella.

Para los militantes, este plan tiene como objetivo un jugoso mercado inmobiliario en una ciudad donde miles de pequeños propietarios han sido desalojados de sus viviendas ante la imposibilidad de pagar los créditos por la crisis.

Personas de todos los barrios de Madrid se habían organizado para impedirlo, pero a primeras horas de este viernes, casi un año y medio después, una excavadora amarilla ha llegó sin previo aviso. Según el ayuntamiento, citado por el diario conservador ABC, la justicia había ordenado de nuevo el derribo el pasado 18 de febrero.

Ángeles Gracia asegura que no había recibido ninguna notificación. El ayuntamiento también precisó al diario que otras 15 familias han sido realojadas en el marco de esta operación destinada a crear espacios verdes, apertura de viarios locales, y unos 10.000 m2 de terreno para uso residencial.

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