La desbandada cubana

El temor de perder los privilegios migratorios con Estados Unidos ha provocado un incremento notable de la migración ilegal cubana.

Cientos de migrantes cubanos esperan en un refugio en Panamá una solución para  continuar su viaje hacia Estados Unidos. / EFE
Cientos de migrantes cubanos esperan en un refugio en Panamá una solución para continuar su viaje hacia Estados Unidos. / EFE

La migración cubana está desbordando la región: desde enero de 2015 miles de isleños huyen de Cuba tratando de llegar a Estados Unidos. ¿Por qué el incremento de migrantes? Tras el restablecimiento de relaciones entre Washington y La Habana se despertó en la isla un temor a perder los privilegios migratorios. De acuerdo con las leyes estadounidenses, si un cubano pisa su territorio continental (pies secos-pies mojados) queda cubierto automáticamente por Ley de Ajuste (1966), que otorga residencia.

La migración ha sido uno de los puntos de negociación más difíciles entre los dos países. El gobierno de Raúl Castro le pide al de Barack Obama derogar estas leyes que, dicen, sólo estimulan la migración ilegal de cubanos. La Casa Blanca no ha cedido y ha dicho que mantendrá sus políticas.

Pero los cubanos tienen miedo y salen en masa en un peligroso viaje que no siempre termina bien. El viaje en balsa por el estrecho de Florida es la ruta más corta ¬apenas 150 kilómetros separan a Cuba de Estados Unidos¬ pero a su vez es el más mortal (Cuba Archive documentó más de 1.154 muertes en los últimos años). Por eso, miles de cubanos decidieron probar otras rutas. Desde 2015 se aventuran por avión hasta Ecuador, pasando luego por Colombia, Centroamérica y, finalmente, México. El problema es que ante el flujo migratorio varios países cerraron sus fronteras y hoy miles de cubanos están varados.

Pero no sólo eso. Los cambios de los últimos meses —Ecuador les impuso visa a los cubanos— los obligó a cambiar de ruta. Ahora llegan vía aérea a Surinam o Guyana y desde allí inician una travesía hacia Brasil, Perú, Colombia y Ecuador. Los migrantes se arriesgan en la selva amazónica y son víctimas de estafas. Por eso hoy miles están varados. En Quito, por ejemplo, instalaron un campamento en donde al menos 500 isleños esperan una solución. Intentaron lograr una visa humanitaria en la embajada de México para volar hasta ese país y cruzar hacia EE.UU., pero ese país se las negó. Hoy, acampados en 130 carpas, reclaman que el Gobierno ecuatoriano gestione su salida. Cuba rechaza que sean perseguidos, como ellos dicen, ya que salieron de forma legal de la isla. La situación se repite en varios países de Centroamérica que decidieron cerrarles el paso. Se calcula que entre Costa Rica, Guatemala y Panamá hay 6.000 cubanos varados, a la espera de puentes directos hasta México para poder continuar el viaje.

Y es que los números se han multiplicado. El Instituto Nacional de Migración mexicano reveló que los cubanos que llegaron en 2015 ascienden a 9.319, frente a 1.871 que llegaron el año anterior. En 2016 la situación es aún más grave. De hecho, la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) señaló que el número de cubanos que ha cruzado la frontera o llegado a los aeropuertos para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano en el presente año fiscal fue de 35.652, y estiman que, de mantenerse a ese mismo ritmo, el total para el año fiscal en curso podría superar el total del año fiscal pasado, que fue de 43.159.

Colombia es parte de la tragedia migratoria. Según Christian Krüger, las investigaciones adelantadas por Migración Colombia han permitido identificar nuevos corredores viales utilizados para el tráfico de migrantes en los departamentos de Nariño, Huila y Amazonas.

En lo corrido de 2016 han detectado más de 6.000 migrantes irregulares dentro del territorio nacional. De esta cifra, más de 3.800 han sido detectados en el municipio de Turbo, indicó Migración Colombia. De acuerdo con Martí Noticias, más de 1.000 migrantes cubanos están actualmente varados en Turbo, según un registro de los propios cubanos. Los países centroamericanos abordaron la crisis migratoria hace unos días en Panamá, pero la conclusión es la misma: falta apoyo de la región y decisión de Estados Unidos. Mientras tanto, miles de isleños siguen atrapados en zonas fronterizas a merced de las redes de traficantes.