'Diálogos en La Habana serán muy importantes'

Carlos Urrutia, embajador de Colombia en Washington, habló con El Espectador sobre la próxima visita del vicepresidente Joe Biden y de este primer año que completa el TLC.

El embajador de Colombia en Washington, Carlos Urrutia, posa al lado del presidente de EE.UU., Barack Obama.  / Cancillería
El embajador de Colombia en Washington, Carlos Urrutia, posa al lado del presidente de EE.UU., Barack Obama. / Cancillería

Cinco meses después de arrancar su segundo mandato, América Latina entró a ocupar un lugar más destacado en la agenda del presidente de EE.UU. Luego del regreso de Obama de México y Costa Rica, ahora será el vicepresidente Joe Biden quien empaque maletas con destino a Trinidad y Tobago, Colombia y Brasil. Al anunciar su viaje, Biden destacó que “hacía mucho, mucho tiempo, EE.UU. no tenía un nivel tan activo de intercambio de alto nivel con la región”. Este interés coincide además con la celebración del primer aniversario de la entrada en vigencia del TLC con Colombia.

En Washington, el embajador de Colombia ante la Casa Blanca hace ocho meses, Carlos Urrutia, habló con El Espectador de la visita de Biden y del primer año del TLC.

Aunque la Casa Blanca aún no anuncia los detalles específicos de la agenda del vicepresidente Biden, el embajador Urrutia anticipó que “ésta hoy es más amplia que sólo comercio y seguridad. Pasa por los temas energéticos, de medio ambiente y cultura. Todo eso será objeto de discusión”.

Ante la pregunta de qué tan importante va a ser el tema de la paz en las discusiones que tendrán Biden y el presidente Santos en Colombia, el embajador asegura: “Va a tener mucha importancia”. 

Urrutia destacó las señas que ya ha dado el vicepresidente de EE.UU.: “Al anunciar su visita en un discurso, Biden contó que él había estado en la comisión de relaciones exteriores cuando se diseñó el Plan Colombia. Y dijo que ahora le da una gran satisfacción ver que este país está involucrado en negociaciones para ponerle fin a su conflicto, negociaciones que reiteró cuentan con el apoyo total de Estados Unidos”. 

Además de la ayuda decidida desde la Casa Blanca al proceso de paz, Urrutia añade que “el apoyo al proceso de paz es bipartidista”. Y aunque la muestra de acuerdo explícito con el proceso más fuerte llegó en una carta firmada por 62 congresistas, entre quienes había apenas dos republicanos, Urrutia asegura que “no he oído aún a ningún congresista, de ningún partido, que exprese dudas que lo lleven a apartarse de un mensaje de apoyo robusto al proceso de paz”.

Al describir los matices que existen en el Congreso estadounidense acerca del proceso en La Habana, Urrutia explica que algunos sectores “están más preocupados por el posconflicto y no tanto por la posibilidad de llegar a un acuerdo. Por ejemplo, hay escepticismo de que las Farc tengan buena fe y también se preguntan si el acuerdo logrará desmovilizar o no a toda la guerrilla”.

Primer año del TLC

Con relación al mayor crecimiento de las exportaciones de EE.UU. a Colombia, que de Colombia a EE.UU. en el primer año del TLC (ver pág. 14), el embajador Urrutia explicó que “muchos de los empresarios estadounidenses ya tenían una base para trabajar, porque había compañías ya establecidas en Colombia. Ellos sí están en condiciones rápidas de aprovechar el arranque del TLC”. 

Sin embargo, Urrutia destaca que “el abanico de productos ofrecidos ha crecido mucho. Cerca de 187 nuevos productos colombianos han llegado a EE.UU. y 775 empresas que no exportaban incursionaron en el mercado estadounidense”.

Durante este año de TLC las exportaciones estadounidenses crecieron a Colombia “cerca del 20%”, según Urrutia, mientras que los datos de exportaciones colombianas, excluyendo los combustibles, según el DANE, aumentaron apenas 3,3%. 

Además de esta ventaja al arranque, el embajador Urrutia acepta que “en EE.UU. la economía crece, pero a un paso lento, lo que afecta las oportunidades para los productos colombianos”. Sin embargo, hace un llamado a los empresarios colombianos a “buscar nuevas oportunidades y nuevos productos”, Según el embajador, “este impulso necesario va a dinamizar las exportaciones de Colombia a EE.UU., pues ya tenemos la plataforma ideal, con el TLC, que a diferencia del pasado es un acuerdo permanente”.

Finalmente, Urrutia afirma que un año “es muy poco horizonte para evaluar el TLC”, pero agrega que “no cree” que en el futuro continúe la tendencia según la cual crecen más las exportaciones de EE.UU. a Colombia, que viceversa. “Hay un margen enorme” en el superávit comercial de Colombia con EE.UU., que el embajador en Washington cree que no tiene reversa.