Diez organizaciones de DD.HH. piden liberar a presa condenada por aborto en Argentina

La mujer fue sentenciada a ocho años de prisión por homicidio tras la interrupción del embarazo, según ella, de forma espontánea.

Diez organizaciones de derechos humanos se presentaron para apoyar la causa para lograr la liberación de una mujer argentina sentenciada a ocho años de prisión por homicidio tras haber sufrido un aborto, que según ella fue espontáneo.

La presentación, hecha este lunes ante la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, en el norte de Argentina, remite al "caso de Belén", una joven de 27 años y de bajos recursos, que lleva más de dos años presa y que en abril pasado fue condenada a ocho años de cárcel.

Amnistía Internacional (AI), el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (CLADEM), junto a otras organizaciones que llegan a la decena, se presentaron como amicus curiae para que "se revierta la condena de Belén y se garantice su libertad incondicional e inmediata".

En un comunicado de prensa, las diez organizaciones afirman que el "caso de Belén" es "un eslabón más en la violencia de género de cuño institucional" y expresan que en "Argentina el aborto inseguro es un grave problema de salud pública, que implica riesgos para la salud y la vida".

Por su parte, Belén, el nombre ficticio bajo el que se trata el caso de la joven, publicó una carta en la que expresa: "A todas las mujeres que luchan por mi libertad y a las organizaciones que piden por mí, quiero agradecerles de todo corazón lo que están haciendo".

El viernes, el Comité de Derechos Humanos de la ONU había solicitado la liberación de la condenada al manifestar que "el Estado (argentino) debe revisar el 'caso de Belén', a la luz de los estándares internacionales en la materia, con miras a su inmediata liberación, y a la luz de este caso, considerar la descriminalización del aborto".

Organizaciones de mujeres y humanitarias han denunciado la "condena arbitraria" de la joven que ingresó el 21 de marzo de 2014 en un hospital público de la ciudad de San Miguel de Tucumán (1.200 km al norte de Buenos Aires) sufriendo dolores abdominales profundos, con un aborto espontáneo en curso de aproximadamente 20-22 semanas, según su defensora, la abogada Soledad Deza, de la organización no gubernamental Católicas por el Derecho a Decidir.

Horas después que Belén sufrió su pérdida, en el hospital encontraron un feto de 32 semanas en un inodoro de un baño, y se lo adjudicaron a ella, sin ningún tipo de ADN, dijo.

Según la letrada, "hubo una condena moral del equipo de salud" que la denunció a la policía, y que la llevó detenida desde el hospital.