Dilma Rousseff convocó a ministros de Brasil a reunión de emergencia

En la noche del jueves se vivieron fuertes protestas cerca de la alcaldía de Rio de Janeiro con mas de 300.000 manifestantes.

La presidenta de Brasil Dilma Rousseff. / AFP
La presidenta de Brasil Dilma Rousseff. / AFP

Más de un millón de personas se lanzaron a las calles de Brasil para denunciar los gastos del Mundial de fútbol en protestas que dejaron un muerto y más de 90 heridos, y que llevaron a la presidenta a convocar una reunión de emergencia.

La presidenta Dilma Rousseff convocó a sus principales ministros para una reunión de emergencia este viernes, según los principales diarios del país. También canceló un viaje a Japón previsto para la semana próxima.

En Rio de Janeiro tuvo lugar la mayor y más violenta protesta con 300.000 manifestantes que marcharon hacia la alcaldía en plena Copa Confederaciones, un ensayo general del Mundial el año próximo.

Enfrentamientos con la policía allí y en otros sitios del centro de la ciudad dejaron al menos 55 heridos poco después del partido en que España goleó a Tahití 10 a 0 en el Maracaná, según un balance inicial de la policía.

En Brasilia, donde protestaron unas 30.000 personas, un grupo de manifestantes intentó incendiar el palacio de Itamaraty, sede del ministerio de Relaciones Exteriores, tras lograr traspasar una barrera policial y lanzar dentro objetos en llamas, constató una periodista de la AFP.

Al menos 35 personas resultaron heridas, tres de ellas gravemente, dijo la policía. Las protestas comenzaron hace unos 10 días exigiendo la revocación del aumento del precio del transporte. Pero rápidamente sumaron otros reclamos y denuncias, como los 15.000 millones de dólares de dinero de los contribuyentes destinados a la Copa Confederaciones y el Mundial 2014.

Las protestas tuvieron este jueves su primer muerto, un manifestante de Ribeirao Preto, una ciudad del interior del estado de Sao Paulo, que fue atropellado por un automóvil junto a otras dos personas, dijo a la AFP la policía.

Más de un millón de personas marcharon por al menos 100 ciudades del país, según balances de la policía y expertos citados por la prensa local.

Caos en Rio y Brasilia

En Rio, la confrontación comenzó cuando grupos de manifestantes comenzaron a tirar piedras y a agredir a policías, que respondían con gases lacrimógenos, ráfagas de balas de goma y a palos, constataron periodistas de la AFP.

También hubo saqueos y destrucción de grandes y pequeñas tiendas en el centro de ciudad y en el barrio de Lapa.

La televisión Globo mostró imágenes de uno de sus periodistas herido de bala de goma en la frente, tras quedar atrapado entre manifestantes violentos y policías.

Un automóvil de la televisión SBT fue incendiado por manifestantes, algunos de los cuales tienen como blanco a los medios de comunicación tradicionales. Frente al Congreso y en la Explanada de Ministerios en Brasilia, la policía lanzó varias veces gases lacrimógenos. Varias hogueras ardían, luego de que un grupo de manifestantes incendiara toldos y basura.

"El pueblo es poder", leía la pancarta de un manifestante frente al Congreso. En un momento, varios intentaron llegar a la Presidencia, cantando "Soy brasileño con mucho orgullo", pero fueron frenados por la policía.

En Salvador, la policía disparó gases lacrimógenos y balas de goma contra parte de los 20.000 manifestantes concentrados a 2 km del estadio donde se enfrentaron Nigeria y Uruguay (2-1) por la Copa Confederaciones, luego de que un pequeño grupo les lanzara piedras, según periodistas de la AFP en el lugar.

Al menos un manifestante fue herido por bala de goma, y también hubo un policía herido.

Otras ciudades que registraron enfrentamientos entre pequeños grupos de manifestantes violentos y la policía, que respondía a las piedras con bombas de humo, gases lacrimógenos y balas de goma, fueron Vitoria, Porto Alegre, Belem y Campinas.

"¡Oportunistas!"

Por primera vez, algunos sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos -incluido el gobernante Partido de los Trabajadores (izquierda) y la Unión Nacional de Estudiantes (UNE)- intentaron sin éxito participar en las marchas, portando sus banderas.En Sao Paulo, integrantes del PT fueron recibidos con hostilidad por varios de los 110.000 manifestantes que marchaban por la Avenida Paulista, que corearon contra ellos insultos de grueso calibre y les gritaban "¡Oportunistas!".

Una bandera del PT, fundado por el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), fue quemada en medio de gritos y vivas.

"¡Vayan para Cuba!", "¡Vayan para Venezuela"!, gritaban los manifestantes a los integrantes de la UNE.La policía sólo intervino para evitar que un grupo de manifestantes y militantes del PT y otros partidos se enfrentaran a golpes, después de momentos de tensión entre ambos bloques.

"Se dicen los partidos del pueblo y no hacen nada por el pueblo. Son unos oportunistas", declaró a la AFP Alex Vieira.
Ellos, a su vez, replicaban gritando "¡Fascistas, la dictadura terminó!". Los militantes de ese partido, así como de otros como el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), se dispersaron y dejaron de participar de la marcha, constató la AFP.

La marcha atrás de numerosas ciudades y estados del país en el aumento del precio del boleto de transporte, incluidos Sao Paulo y Rio, no logró frenar las protestas.

Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, educados y de clase media, expresan su indignación por el aumento del costo de vida y la mala calidad de los servicios, en momentos en que el país, mundialmente famoso por sus programas sociales que sacaron a millones de la pobreza, registra un decepcionante crecimiento económico y una inflación en alza