Dilma Rousseff exige resultados a sus ministros de cara a las elecciones de 2014

La mandataria del Brasil podría aspirar a la reelección.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, exigió resultados y prisa en la entrega de obras de infraestructura a 15 ministros con los que se reunió este sábado extraordinariamente, con miras a las elecciones presidenciales de octubre de 2014, en las que puede aspirar a la reelección.

"La presidenta tiene compromiso con todos los programas anunciados y le pidió empeño a los ministros de todas las áreas. Eso tiene que ver con resultados del Gobierno", afirmó la ministra de la Presidencia, Gleisi Hoffmann, en declaraciones que concedió a periodistas tras las cerca de siete horas de reunión en el Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial.

La responsable por la articulación del Gabinete admitió que los resultados fueron exigidos en un momento en que el Gobierno tiene que mostrar el cumplimento de las promesas que hizo y de los programas que anunció.

"Un Gobierno es elegido, organiza sus programas, asume compromisos ante la población y tiene que prestar cuentas. Estamos en un momento de prestación de cuentas y de entrega (de obras)", agregó la ministra de la Presidencia.

En caso de que decida disputar las elecciones presidenciales de octubre del próximo año para intentar un nuevo mandato, Rousseff tan sólo podrá participar en ceremonias oficiales de inauguración de obras hasta junio de 2014 para no violar la ley electoral.

Fuentes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) citadas por la prensa han admitido que la intención de la jefe de Estado es concentrar en los dos últimos meses de 2013 y en los primeros meses de 2014 la entrega de gran parte de cientos de obras que el Gobierno ejecuta en todo el país.

Según un comunicado divulgado por la Presidencia, en la reunión con los ministros la mandataria "exigió resultados; se interesó por la marcha y las condiciones de los programas y de las entregas (de obras) que serán hechas a la población".

En el encuentro, convocado a última hora y excepcionalmente un sábado festivo, ya que en Brasil se celebra hoy el Día de los Difuntos, participaron 15 de los 39 miembros del Gabinete, especialmente los responsables por acciones sociales y obras de infraestructura.

Rousseff pidió que cada uno de los ministros presentara un balance de las obras de su cartera y demandó que algunas sean agilizadas para poder ser presentadas a la población, especialmente las que son reivindicaciones por las protestas que desde junio pasado sacuden a todo Brasil.

Ante las manifestaciones por mejores servicios públicos que han movilizado a millones de brasileños en cientos de ciudades, la mandataria se comprometió con programas específicos, especialmente en las áreas de salud, educación y movilidad urbana.

La presidenta "sólo quiere que los resultados sean mostrados. Está preocupada, preguntó específicamente por algunos programas como el "Más Médicos" (que prevé el envío de galenos extranjeros a áreas remotas y carentes)", aseguró el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo Silva.

Rousseff, en un mensaje que publicó antes del encuentro en su cuenta en Twitter, se refirió a la reunión como rutinaria pero admitió su preocupación con la demanda de la población por mejores servicios públicos.

"Considero que gobernar es ofrecerle a la población servicios públicos con cada vez más calidad y honrar la confianza que nos depositaron. Por eso, reuniones rutinarias como esta son importantes para coordinar los esfuerzos de los ministerios", dijo.

Entre los ministros citados al Palacio de la Alvorada estaban los de Educación, Salud, Minas y Energía, Desarrollo Agrario, Transportes, Medio Ambiente, Puertos, Desarrollo Social, Integración Nacional, Planificación, Comunicaciones y Ciudades.

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