La diplomacia del fútbol

El vicepresidente de Estados Unidos, Joseph Biden, estuvo el 16 de junio en Brasil con dos intenciones: asistir al partido de la selección de su país contra Ghana y tratar de recomponer las relaciones con la presidenta, Dilma Rousseff.

Joe Biden. /AFP


Hace apenas tres meses, el vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, visitaba Chile. Entonces, el funcionario asistía a la posesión de Michelle Bachelet. Los acontecimientos en Ucrania hicieron que entonces suspendiera una visita a República Dominicana.
El 16 de junio Biden vuelve a América Latina. Esta vez, comienza por Brasil, luego llega a Colombia, reagenda República Dominicana y finaliza, el 20 de junio, en Guatemala, país que incluyó a última hora para tratar el creciente flujo de niños que cruzan solos la frontera. Allí se reunirá con los presidentes Otto Pérez, el de El salvador, Salvador Sánchez Cerén, y el coordinador general del gobierno de Honduras, Jorge Hernández, pues es desde estos tres países de donde proceden tres cuartas partes de estos niños.

En los últimos siete meses han entrado a EE.UU. 47.000 niños solos de manera ilegal por la frontera sur, en particular por la zona del valle de Río Grande, que según las autoridades podrían llegar a los 60.000 a finales de año. Según explicó Biden, antes de comenzar el viaje, "existe una percepción errónea de que los niños que llegan a Estados Unidos no son deportados o que pueden acogerse a la moratoria de deportaciones de jóvenes indocumentados que llegaron antes de 2007".

Mundial y espionaje

Pero es el encuentro con Dilma Rousseff el que más tensión genera, aunque con un país inmerso en el Mundial de Fútbol, la situación podría ser más fácil. Biden llegó a Natal, donde asistió al partido que disputarán las selecciones de su país y Ghana. Después se trasladará a Brasilia, donde el martes tendrá una reunión de trabajo con el canciller brasileño, Michel temer para “avanzar en la relación bilateral, analizar la cooperación en las áreas de energía, economía y ciencia y tecnología, entre otras, y discutir la agenda política regional y global, según informó la Casa Blanca.

El momento más esperado será la entrevista con Rousseff, quien según fuentes oficiales brasileñas es "una cortesía" del gobierno. "Se puede decir que es la diplomacia del fútbol", dijo a Efe un portavoz del Gobierno brasileño. Este será el primer contacto que tienen los dos gobiernos desde que en 2013, el exanalista informático de la CIA Edward Snowden revelara los alcances de la Agencia de Seguridad Nacional en Brasil.

Según denunció Snowden, esa agencia de inteligencia espió las comunicaciones personales de Rousseff, así como las de varios de sus ministros e incluso las de poderosas empresas brasileñas, como la petrolera estatal Petrobras. Esas denuncias, que no fueron negadas por el Gobierno de Estados Unidos, llevaron a Rousseff a suspender una visita de Estado que tenía previsto hacer a Washington el 23 de octubre de 2013. "Reconocemos que las revelaciones no autorizadas sobre programas de inteligencia de Estados Unidos generaron preocupación en gobiernos del mundo, incluyendo el Gobierno y el pueblo brasileño", declaró Biden en una entrevista que publicó el diario Folha de Sao Paulo.

El vicepresidente también dijo que Estados Unidos está decidido a "reconstruir la confianza con Brasil" y sostuvo que, para ello, será importante revisar "cara a cara y con el mayor respeto" el estado de las relaciones bilaterales, que consideró "muy importantes".

Días antes de que comenzara el mundial, días, Rousseff recibió a un grupo de corresponsales extranjeros y declaró que "las relaciones con Estados Unidos son buenas", pero aclaró que "aún no están dadas las condiciones" para replantearse la visita de Estado a Washington. Según la mandataria, "no hubo ninguna interrupción en la relación con Estados Unidos" por el escándalo del espionaje, pero Brasil aún espera "una señal de que eso no volverá a repetirse".


Reelección en Colombia

Dos días después de la segunda vuelta electoral, el 17 de junio, Biden llegará a Colombia, para repasar la agenda bilateral y buscar "nuevas formas" de avanzar en temas como economía, seguridad y cooperación energética. "El vicepresidente quería hacer esto para demostrar al Gobierno colombiano y al pueblo de Colombia que Estados Unidos siempre será el primero en la fila para apoyar sus aspiraciones", afirmó un funcionario estadounidense a la prensa.

El jueves se reunirá en República Dominicana con el presidente Danilo Medina, en su primer viaje a este país, para discutir asuntos bilaterales y regionales, como el combate al crimen trasnacional y la cooperación en seguridad energética en el Caribe.